Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Comunidad repara un templo del 1700 en Tonacatepeque

Se trata de la iglesia católica San Nicolás Obispo, la cual fue reconstruida en seis meses. Con la ayuda de la embajada de Alemania  también se construyó un comedor para alimentar al pobre

La iglesia católica San Nicolás Obispo, de Tonacatepeque, ha sido reconstruida con el esfuerzo del pueblo.
La iglesia católica San Nicolás Obispo, de Tonacatepeque, ha sido reconstruida con el esfuerzo del pueblo.

Los fieles de la iglesia San Nicolás Obispo de Tonacatepeque iniciaron un agresivo plan para recaudar fondos por medio de diversas actividades, y de las limosnas recogidas durante las misas, para no ver al templo católico caerse en pedazos por el inexorable paso del tiempo. 

El párroco de la referida iglesia, Víctor Leiva, explicó que el templo tiene una arquitectura neocolonial, que data de finales del 1700 e inicio de los 1800, con algunas evoluciones que ha tenido la infraestructura por irse adaptando a la amplitud y a los nuevos materiales de construcción que las épocas han ido proporcionando.

“Con esta antigüedad el deterioro de algunas áreas ha sido inevitable, algunas de ellas  ha sido la madera antigua, seleccionada por los artesanos del pasado, pero que con el paso del tiempo se ha ido deteriorando por las polillas, los terremotos y las filtraciones de agua por las goteras”, manifestó el párroco.

Añadió que el techo se dañó por la filtración de agua ya que era de teja.

“Esto hizo que llegara un momento en que no se pudo dar solución con el trastejado y decidimos a principio de este año reparar el techo, reforzar la estructura con madera más resistente y colocarle lámina y la misma teja antigua para que mantuviera la imagen y las características del templo, ya que es un patrimonio religioso para nuestra ciudad”, dijo el sacerdote.

Indicó que también restauraron el interior de sus piezas de madera como los altares laterales y algunas áreas que estaban dañadas por la antigüedad.

El sacerdote dijo que cuando ya tenían reparada la infraestructura pintaron todo con colores propios de un templo.
“Hoy tiene una imagen más atractiva y más acogedora”, señaló.

Gastos de la comunidad

El párroco indicó que los gatos han corrido por parte de los fieles que han hecho ventas de alimentos, rifas y donaciones.

También dijo que han tenido el respaldo económico de personas originarias de Tonacatepeque que actualmente residen en Estados Unidos y en Canadá.

Indicó que los salvadoreños en el exterior han donado un aproximado de 6 mil dólares.

“Todo lo demás ha sido un gasto hecho por la comunidad, los fieles de acá han aportado alrededor de 35 mil dólares con el trabajo ininterrumpido en los meses anteriores”, dijo.

Explicó que debido a que la comunidad tiene mucha competencia laboral, ha sido mano de obra local los que han colaborado.

“Han sido arquitectos de a ciudad los que nos han asesorado, han sido profesionales de las artes los que nos han proporcionado las recomendaciones y el diseño que se le ha dado al templo. Hemos trabajado con muchos jóvenes en esta obra”, recalcó.

El sacerdote indicó que a algunos de los que colaboraron se les reconoció económicamente para ayudarlos.

Explicó el párroco Leiva que el último sábado de noviembre se realizó un acto de acción de gracias y fue aprovechado por él para detallar a la feligresía en que se invirtió el dinero.

También informó que con fondos donados por la embajada de Alemania se construyó un comedor para alimentar a los pobres. 

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación