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Colgar a Judas, una tradición en los pueblos

Numerosos cantones del país representan el pasaje de la Biblia quemando al traidor

En diferentes localidades, una figura que representa a Judas Iscariote, es paseada y colgada. A veces queman el muñeco que representa la traición. foto edh

En diferentes localidades, una figura que representa a Judas Iscariote, es paseada y colgada. A veces queman el muñeco que representa la traición. foto edh

En diferentes localidades, una figura que representa a Judas Iscariote, es paseada y colgada. A veces queman el muñeco que representa la traición. foto edh

La Semana Santa no es solo para conmemorar la Muerte y Resurrección de Jesucristo, sino que sirve para recrear otros pasajes de la Biblia como la traición que fue objeto el Señor por parte de unos de sus apóstoles: Judas Iscariote.

En Latinoamérica y muchos pueblos de El Salvador no es la excepción, colgar un muñeco que representa a Judas, o quemarlo, forma parte de la tradición de la Semana Mayor.

Es así como los pobladores del cantón El Jícaro, del municipio de La Unión, tienen más de diez años de celebrar el tradicional quema de Judas Iscariote, quien fue uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret.

Ahí, un grupo de personas de la comunidad, entre jóvenes y personas de la tercera edad, es el encargados de preparar el muñeco que representará al apóstol traidor.

La quema de Judas la hacen el Viernes Santos, después de terminar el baile de los judíos, los cuales son jóvenes del lugar que se disfrazan de personajes mitológicos para hacer bromas pesadas y a la vez realizan algunas danzas.

Jorge Álvarez es uno de los colaboradores y explicó que son cinco horas que se tardan para hacer el muñeco que tiene 1.75 de altura, usan un pantalón jeans, camisa mangas largas, las patas lo hacen con tallo de huertas de guineo, un marco de madera para la cintura, una camisa, todo lo llenan de tusa; además, le ponen zapatos y la cabeza la hacen con una pelota de plástico.

El Judas está listo y esperando su sentencia, luego lo suben a un caballo y es sostenido por dos personas que van a ambos lados, quienes lo llevan exhibiendo por todas las calles del pueblo hasta finalizar en La Placita de la comunidad, ahí lo amarran de una soga a un árbol y le prenden fuego ante la mirada de muchos fieles católicos.

Según Álvarez hace unos cuarenta años se había iniciado con la tradición, pero se dejó de celebrarla por razones desconocidas.

"Empezamos a retomarla unos diez años (atrás) por iniciativas de un grupo de personas y queremos que nuestros hijos la vayan conservando la tradición de quemar a judas el traidor", explicó Álvarez.

También es tradición colgar y quemar a un muñeco en diferentes cantones del municipio de Nueva Concepción, en Chalatenango.

Por ejemplo, en el cantón Pañanalapa recorren las calles pidiendo "unas monedita para Judas", que luego esconderán en la figura del apóstol traidor, la que se ahorcará o prenderá fuego la madrugada del Domingo de Resurrección.

Generalmente se hace el muñeco de cuerpo entero y se viste con zapatos y ropas usadas, se le colocan lentes, guantes y distintos accesorios, que aportan y colocan los integrantes de la comunidad que lo hace.

En los últimos años la mayoría de los Judas quemados en estos cantones es representación de personajes políticos del país.

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