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Colegios afectados por la deserción y falta de fondos

La ACPES dijo que diez de cada cien alumnos desertan de este tipo de instituciones

Tras esfuerzos un grupo de colegios recibió la acreditación de Educación la semana anterior. Foto EDH /omar carbonero

Tras esfuerzos un grupo de colegios recibió la acreditación de Educación la semana anterior. Foto EDH /omar carbonero

Tras esfuerzos un grupo de colegios recibió la acreditación de Educación la semana anterior. Foto EDH /omar carbonero

Según la Asociación de Colegios Privados (ACPES), organización que aglutina a 455 colegios pequeños y medianos del país, la deserción de estudiantes y la falta de financiamiento para funcionar son dos de los problemas que golpean al sector.

"Hace algunos años el tema de la deserción andaba por el cinco por ciento al año, pero hoy hemos llegado a niveles alarmantes, que en el año de cada cien alumnos se nos van hasta diez a veces", subrayó ayer Javier Hernández, presidente de la ACPES.

Hernández sostiene que, en este caso, los alumnos no se mueven hacia otras instituciones educativas, sino que tienden a migrar hacia el extranjero.

"La mayoría de nuestros estudiantes se va para Estados Unidos, se van para Europa", aseguró el representante de la ACPES al tiempo de subrayar que se trata de una fuga de capital formado a la que se debería de poner mucha atención en el país.

De acuerdo a lo expresado por Hernández, la deserción en los centros educativos privados está vinculada al tema de la inseguridad, la situación económica y la superación personal. Esto último implica que los jóvenes cuestionan qué es lo que harán al salir de bachilleres si en el país no se encuentra empleo y las posibilidades de seguir estudiando en la universidad estatal y las privadas son limitadas.

Desde la Asociación de Colegios, instancia fundada en 1994, se advierte que con el abandono escolar la parte financiera de esas instituciones sufre un revés, porque ingresan menos recursos, pero las cuentas por pagar siguen siendo las mismas.

Las palabras del presidente de la ACPES enfocan los esfuerzos que los colegios hacen para poder cumplir con los requisitos que demanda el Ministerio de Educación (Mined) para su funcionamiento, tal es el caso de buena infraestructura, acceso a recursos tecnológicos, entre otros.

Para Hernández la situación financiera de esas instituciones empezó a decaer en 2007, cuando los políticos de la Asamblea Legislativa aprobaron el Decreto 533.

El mencionado decreto establece que los colegios sólo pueden realizar incrementos en el costo de la matrícula o la colegiatura con el aval del 75 por ciento de los padres de familia que hayan sido convocados a una reunión específica para tratar el tema.

"Los colegios no hemos podido actualizar , de acuerdo al índice de inflación, las colegiaturas y matrículas que cobramos. Eso nos da un ahogamiento financiero", argumentó.

Al respecto, alude que en los últimos años sólo un promedio de 50 colegios, de los 910 que hay en el país, logran anualmente obtener el aval de los padres para incrementar la matrícula o la colegiatura y de esa forma muchos colegios llevan años con problemas para mejorar sus servicio educativo.

De acuerdo a sus palabras, los centros medianos y pequeños que están en ese grupo hacen incrementos que rondan los cinco dólares.

Javier Hernández sostiene que entre el problema de falta de ingreso y las presiones de la violencia, más de 400 colegios han cerrado en los últimos años.

Al consultarle cómo hacen para seguir operando, el presidente de la citada asociación asegura que como no son sujetos de crédito en los bancos, tienen que echar mano de préstamos personales, tarjetas de crédito. "En casos extremos, estamos usando el dinero de usureros con porcentajes bastante caros, para poder salir adelante", advierte el también educador.

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