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Cierran negocios y fuentes de empleo por las extorsiones

En La Unión han cerrado al menos 20 negocios pequeños y grandes por las extorsiones

Cierran negocios y  fuentes de empleo por las extorsiones
Cierran negocios y  fuentes de empleo por las extorsiones

LA UNIÓN. Una comercial dedicada a la venta de electrodomésticos, una tienda de telefonía móvil, al menos cuatro negocios pequeños y varias tiendas de artículos varios, por mencionar ejemplos puntuales, fueron cerradas este año en la cabecera unionense, a consecuencia de las extorsiones y amenazas de pandilleros, según víctimas y autoridades municipales.

Como consecuencia, hay al menos 100 fuentes de empleo que se perdieron, según la información que maneja el alcalde de La Unión, Ezequiel Milla.

La situación tiene preocupadas a las autoridades edilicias, quienes sostienen que el nivel de inseguridad en el municipio está provocando el cierre de negocios, situación que a la larga genera el cierre de fuentes de empleo y como consecuencia de ello, menor inversión en el municipio.

El problema, según el alcalde de La Unión, no se da solo en su municipio, pero si es una situación que “en el caso de La Unión hay empresas que han cerrado y atrás de ese cierre hay muchas familias afectadas porque se quedan sin su fuente de trabajo”.

Agrega que hay negocios informales que han cerrado porque no les alcanza lo que venden cada día para pagar la cuota de la extorsión que les exigen las pandillas. 

“Si sumamos los empleos perdidos entre empresas, negocios e informales, son unos 100 empleos directos que se dejaron de dar y eso nos afecta a todos”, agregó el edil.

Milla dijo que  “en La Unión hay un déficit de personal de la Policía Nacional Civil y hay muchas áreas donde existe deficiencias porque no tienen todos los recursos al igual que la Fuerza  Armada y el llamado es al gobierno central para que conozcan más del problema que está afectando”.

El Diario de Hoy conversó con dos pequeños empresarios de un establecimiento comercial que paga 400 dólares mensuales de extorsión, pero esa cuota no es fija porque hay meses que los extorsionistas llegan a pedirles más dinero  porque se les presenta “alguna emergencia dentro de la pandilla”.

La víctima tiene más de cinco años de estar pagando las extorsiones, pero  asegura que la situación económica y los créditos que tiene con las agencias bancarias lo están asfixiando y tiene planes de cerrar el negocio e irse del país.

“En mi caso no me hablaron por teléfono, recibí la visita personalmente en mi local. Llegó el pandillero acompañado de una mujer que es muy conocida en la ciudad, me dijeron que tenía que empezar a pagar, pero que antes escuchará las instrucciones y me pasó una llamada. Si no cumplía, me amenazaron con asesinarme o en todo caso atentar contra el negocio”, dijo con preocupación y bajo promesa de anonimato el comerciante.

Otras pequeñas tiendas en algunos barrios y colonias también han cerrado porque las pandillas les estaban exigiendo mucho dinero.
En otros casos el cierre fue para dar paso a que  familiares de los delincuentes abrieran sus negocios.

Denuncias

La preocupación de las  autoridades municipales y el cierre de negocios coinciden con las cifras de denuncias por extorsión que maneja la Policía, pues reflejan un incremento al comparar los períodos del uno de enero al 4 de noviembre de 2014 con 2015.

En 2014 tenían 45 casos denunciados contra los 64 que se contabilizan hasta los primeros días de este mes y que dan como resultado 19 casos más registrados este año. 

Los municipios afectados son La Unión, Santa Rosa de Lima, Anamorós y San Alejo.

La mayoría de las víctimas, según denuncias, son dueños de establecimientos comerciales, negocios formales e informales.

 Manuel Ayala Serrano, de la División Antiextorsiones del Departamento de Investigaciones de la Policía, confirma que se ha registrado un aumento en los casos denunciados, pero a la vez destaca que están trabajando y como resultado menciona de las 62 personas condenadas este año por el delito de extorsión.

Agrega que  las víctimas de extorsión casi siempre son propietarios de negocios que para el delincuente  resultan más atractivos para  chantajear por el flujo de dinero y el movimiento comercial que tienen las empresas.

“El delincuente ve más posibilidades que la víctima les entregue el dinero  bajo la modalidad de entrega periódicas; en el caso de las denuncias que tenemos registradas la mayoría están diseminados en el municipio de La Unión”, agregó el oficial.

Pide a las víctimas de chantaje que denuncien.

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