Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Casas dañadas por sismos en Conchagua son inhabitables

Estudio de expertos Viceministerio de Vivienda determinó que no pueden habitarse

La vivienda de José Ochoa, en El Carreto, es una de las que resultaron dañadas y es inhabitable. 

La vivienda de José Ochoa, en El Carreto, es una de las que resultaron dañadas y es inhabitable.  | Foto por Insy Mendoza

La vivienda de José Ochoa, en El Carreto, es una de las que resultaron dañadas y es inhabitable. 

LA UNIÓN El enjambre sísmico que afectó Conchagua y específicamente las comunidades El Carreto, Chachagua, Piedras Blancas y Palo Solo a finales de septiembre e inicios de octubre, dañó seriamente  46 viviendas, según un estudio realizado por técnicos del Viceministerio de Vivienda (VMV).

Los expertos determinaron que las 46 casas sufrieron daños estructurales y no pueden ser habitadas.

Las paredes de las viviendas, en algunos casos, están destruidas o agrietadas, además tienen techos dañados y pese al deterioro, las familias, por necesidad, siguen habitándolas bajo su propio riesgo.

María Medina, una de las afectadas en El Carreto, aseguró que son personas de escasos recursos económicos y que precisamente esa situación es la que les impide dejar su vivienda o repararla. 

La casa tiene grietas en su base y paredes y saben que es un riesgo potencial, pero aclara que no pueden dejar la casa por falta de sitio a donde ir y por el factor economía.

Leonel Ávalos, encargado de la parte técnica de la zona oriental de Viceministerio de Vivienda, dijo que la inspección  se realizó junto con la alcaldía de Conchagua, la comunidad y Protección Civil. 

 Detalló que las 46 casas averiadas son de bahareque o adobe  y que debido a estar mal edificadas, con los temblores, las esquinas se desplazaron y están abiertas.  

Explicó que 32 de la viviendas son de bahareque y 14 de adobe, y que en ambos casos tienen el mismo sistema de construcción.

 “Si lo tomamos con el concepto de destrucción total, no todas se han caído, pero estructuralmente están dañadas  y por eso se les recomendó a las personas el autocuido, que cuando esté temblando no estén adentro”, expresó el técnico del VMV.

Por su parte, el viceministro de Vivienda, Roberto Góchez, detalló que  el mandato de ellos era presentar ante el director nacional de Protección Civil la evaluación que se realizó en la zona tras los movimientos telúricos.

También dijo que hay dinero para dar solución a las familias, pero que eso ya no depende de la institución que él dirige, sino de la dirección nacional de Protección Civil.

“Hay fondos específicos para estos daños, pero ya eso es el Comité de alto nivel de Protección Civil que determinen cuándo se utilizan, porque nosotros no tenemos fondos específícos para atender estas emergencias”, reiteró.

Confirmó  que las 46 viviendas no pueden seguir siendo habitadas y explicó que  el Viceministerio cuenta con un reglamento para hacer construcciones de sistema antisísmico con adobe, bahareque, bloque con cemento y tierra de hasta cincuenta metros cuadrados.

 “Ahí dependerá lo que la comisión de alto nivel decida, si lo hacemos con bloque de concreto, o de adobe, pero aún no tenemos cuantificado el monto que se necesita invertir”, agregó Góchez.

El enjambre sísmico que afectó los municipios de La Unión y Conchagua  inició el 29 de septiembre y según  el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) hasta el martes registraba mil 385 temblores.

 De esos movimientos, 45 fueron perceptibles a los pobladores y serían los que generaron los daños en las casas del municipio conchaguense.

Impredecible
La ministra de Medio Ambiente, Lina Pohl, confirmó días atrás, durante una visita a la zona afectada por los temblores, que estos se registraron por la activación de fallas geológicas que atraviesan Conchagua.

En su momento dijo que no se podía determinar tiempos de duración del enjambre, sin embargo el martes anterior el MARN informó que el fenómeno había finalizado con mil 385 sismos.

Los temblores en la zona, tal y como El Diario de Hoy lo publicó semanas atrás, no es nuevo.

Jesús Bonilla, una habitante de la zona,  aseguró a periodistas de EDH  que en 1988, 1991 y más  recientemente en 2013, ya se habían registrado situaciones similares.

“Lo de hoy no es nada, en 2013 hubiera visto como se mecía todo”, dijo la mujer.

Se buscó la posición, respecto  al tema, de Jorge Meléndez, director  de Protección Civil,  para ver las soluciones que se pueden ofrecer o que pretenden dar a las familias afectadas.

Sin embargo, el funcionario no respondió al móvil.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación