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En cantón santaneco están preocupados por el bajo peso de los niños

Muchos niños permanecen solos en sus casas mientras sus padres van a los cafetales a recoger leña. En ese lapso de tiempo no comen

La comunidad dijo que la alcaldía realizó hace más de un mes una jornada médica, aunque no dieron detalles de esta.

La comunidad dijo que la alcaldía realizó hace más de un mes una jornada médica, aunque no dieron detalles de esta.

La comunidad dijo que la alcaldía realizó hace más de un mes una jornada médica, aunque no dieron detalles de esta.

SANTA ANA. Miguel Ángel, de 10 años, estudia tercer grado en el centro escolar Ángela Medina Gómez, del cantón La Empalizada, en Santa Ana.

A pesar de que ya pasan de las 4:00 de la tarde de un miércoles, el menor asegura que no ha almorzado.

Su rostro se nota triste. Reconoce que cuando come sólo es frijoles porque no hay nada más en su casa.

Lo mismo come su hermano de dos años.

"Me gustaría comer otras cosas", dice el menor, quien evidencia bajo peso.

Pero no es el único que está en esas condiciones en el cantón.

Doña Blanca de Ramos tiene un niño de dos años y dice que su peso no sobrepasa de las 20 libras.

"Él es bien pequeñito, también necesita lo adecuado para el crecimiento. Se ve como que estuviera tiernito", expresa la fémina.

En la humilde vivienda de adobe y láminas residen siete personas, entre ellos cuatro menores de entre los dos y 12 años, quienes se ven limitados en su alimentación.

El bajo salario que percibe como vigilante el jefe del hogar es la única ayuda económica del grupo familiar.

"Él me pide carne, salchichas y otras cosas. En esos momentos me siento vulnerable; lo único que le digo es que no hay, que algún día primero Dios lo vamos a tener", relata la madre.

Los datos

La situación de los menores ha sido seguida por el Centro de Alcance La Empalizada. Este fue impulsado por el programa de prevención de la violencia Alianza Joven Regional USAID-SICA y la alcaldía santaneca.

El coordinador de este centro, José Espinoza, relata que los residentes del cantón enfrentan un alto grado nivel de pobreza porque son escasas las personas que tienen un trabajo formal.

Los demás tienen que ir a los cafetales de la zona para recolectar leña y venderla.

Espinoza agrega que cuando los adultos se van a los cafetales, los niños permanecen varias horas solos y sin nada de alimentación.

Agrega que en un censo que realizaron para determinar el peso y la talla de los jóvenes se determinó que no correspondía a la edad que tienen.

"En la comunidad hay 198 niños menores de 15 años. Setenta y nueve de ellos tienen algún grado de desnutrición", dice el coordinador del Centro de Alcance.

Además explica que cuando los jóvenes llegan al centro muestran un comportamiento que no es el idóneo para ellos; es decir, generalmente se aíslan y se perciben tristes.

Espinoza asume que se debe a la falta de una adecuada alimentación. "Nosotros no tenemos una colaboración de nadie. (En el censo) también encontramos a 23 niños con alguna enfermedad, como epilepsia, síntomas de derrame cerebral y parasitismo porque el agua que se bebe en el cantón es de pozo", agrega.

Algunas familias hierven el agua, mientras que otras la ingieren tal como la extraen.

La Red de Centros de Alcances ha iniciado una campaña de recolección de alimentos no perecederos y ropa para ser entregados a los jóvenes y niños que enfrentan condición de bajo peso.

Las donaciones se pueden realizar en los diferentes centros que funcionan en las diversas colonias santanecas o en la oficina que está en la 5a Calle Poniente, entre 6a y 8a Avenidas Sur.

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