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Cafetaleros exigen freno a hurtos de sus cosechas

Se quejan de que personas blanquean el grano de oro para trasladarlo sin dificultad

Algunas fincas de Chalchuapa aún están cortando para aprovechar la producción. Foto / EDH CRISTIAN DÍAZ

Algunas fincas de Chalchuapa aún están cortando para aprovechar la producción. Foto / EDH CRISTIAN DÍAZ

Algunas fincas de Chalchuapa aún están cortando para aprovechar la producción. Foto / EDH CRISTIAN DÍAZ

SANTA ANA. Los cafetaleros santanecos no solo están enfrentando las consecuencias de la roya, sino también están sufriendo por el hurto del grano en las fincas.

Ambas situaciones generan pérdidas económicas, reconocieron algunos productores consultados.

El mandador de una de las fincas de Chalchuapa lamentó la situación de los hurtos, pese a los esfuerzos que la Policía Rural está realizando para detener esta situación.

Agregó que los delincuentes llegan a los cafetales a cortar el grano, generando, además, destrucción; pues a su paso dañan los arbustos y dejan granos tirados.

Los sujetos se organizan entre sí para avisarse cuando los propietarios y policías llegan a los cafetales con el fin de verificar dichas situaciones. Eso les permite darse a la fuga.

Otra de las estrategias que los delincuentes han adoptado es el llamado "blanqueo" del café. Es decir, que cortan el producto que aún está maduro y le colocan cal con la finalidad de que se deshidrate.

Esto les sirve para transportar el café más fácilmente sin que les exijan la documentación necesaria para su traslado desde las fincas hasta los beneficios donde lo procesan, explicó el productor.

El director de la finca dijo que con el blanqueo hacen creer a las autoridades que es producto desechado en los terrenos de producción, cuando en realidad es café útil para ellos.

"Nos están robando el poco café que tenemos; eso puede significar hasta un cinco por ciento de nuestra producción. El problema mayor del café es que las autoridades no han podido desbaratar al comprador del café robado, no lo han podido encarcelar", se quejó.

Agregó que el último hurto del que él fue víctima fue el fin de semana pasado, cuando le llevaron al menos 10 sacos de café.

Aunque uno de los mayores hurtos que se ha dado durante toda la temporada está en el cantón Siete Príncipes, de Coatepeque.

Uno de los productores de la zona relató que en una finca de tres manzanas, los hampones se llevaron todo el café.

"Llegaron como 10 personas que hasta acamparon en el terreno. Unas tres manzanas de café puede dar unos 25 quintales en oro. Toda esa fue la pérdida. En tres días se llevaron todo", relató.

Dijo que uno de los factores que contribuyó en ese hurto es que la finca está en una zona desolada; a lo que se le sumó la poca vigilancia de miembros de la Policía Rural.

Este productor dijo que muchas veces los miembros de la Policía andan en las calles principales de los cantones; pero no entran a las veredas de las fincas. Ahí aprovechan los sujetos para cortar el café. A otros cinco caficultores de la zona también les llevaron parte de su producción.

La historia se repite

Situación similar vivió una caficultora del cantón El Roble, en Ahuachapán.

En noviembre pasado, cuando llegaron al terreno, de una manzana de extensión, se percataron de que se habían llevado todo el café maduro. Calcula que la pérdida fue de la mitad de la cosecha.

Al igual que en Coatepeque, en la finca de Ahuachapán, los delincuentes aprovecharon que el lugar está aislado.

Ahí, las personas que hurtan aprovecharon al máximo; pues la zona tiene 185 manzanas que fueron entregadas a excombatientes. En la mayoría de esa área se da el café.

Pero a pesar de las constantes quejas por el hurto del grano, el jefe de la Policía Rural en Santa Ana, inspector Francisco Galileo Raymundo, dijo que los casos han venido a la baja respecto a la temporada anterior (2011-2012).

Aunque no dio cifras de ésta, dijo que en la presente temporada han decomisado 5 mil 400 quintales de café. Además, desde el 17 de agosto del año pasado, han capturado a 45 personas, que fueron acusadas de los delitos de robo, hurto, receptación de café y conducción de mercadería de dudosa procedencia.

Galileo agregó que cerca de un 70 por ciento de los capturados es dejado libre porque los caficultores ya no van a presentar la acusación penal para que sean procesados.

Sectores de El Arado y Las Flores, en Chalchuapa, y Ochupse Abajo y Ochupse Arriba, en Santa Ana, son donde más detenciones y decomisos de café han hecho.

El jefe policial reconoció que por ser lugares desolados es más fácil que se den estos casos. Pero también lamentó que los mismo caficultores compren el producto que es robado y hurtado.

Como ejemplo citó a un productor, en el sector de Las Cruces, en Chalchuapa, que apenas tiene un cuarto de manzana. Su producción es de 600 quintales de café.

"Eso es imposible; pero viene la aptitud del beneficio que cómo es posible que le compre tanto café a una persona que es pequeño productor. Cuando detectamos algo así, lo detenemos porque se convierte en conducción de mercadería de dudosa procedencia", dijo el jefe policial.

Agregó que para respaldar la acusación, solicitan apoyo al Consejo Salvadoreño del Café, que determina cuánta es la producción que una persona puede tener, dependiendo de la extensión del terreno y su altura.

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