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Aumentan violaciones y la violencia doméstica en Ahuachapán

b La mayor cantidad de los delitos se ha registrado en la zona rural de municipioLa mayor cantidad de los delitos se ha registrado en la zona rural de municipio

En el área urbana de la cabecera departamental se registró el 38% de las violaciones.

En el área urbana de la cabecera departamental se registró el 38% de las violaciones.

En el área urbana de la cabecera departamental se registró el 38% de las violaciones.

AHUACHAPÁN. La vida de Elizabeth, nombre ficticio, cambió de un día para otro luego de que su padrastro abusara sexualmente de ella cuando apenas tenía 16 años. El hombre, que para ese entonces tenía 40, aprovechaba los momentos que su hijastra se quedaba sola para cometer el vejamen.

La casa de adobe y el silencio de la zona, en la colonia La Gloria, eran testigos mudos del sufrimiento que pasó durante seis meses Elizabeth, quien ahora tiene 50 años.

La mujer relató, con lágrimas en sus ojos, que esa situación la marcó de por vida, pues a pesar de que tiene dos hijos, de diferentes padres, nunca pudo tener una relación de pareja por "el odio y resentimiento" que le sentía a los hombres.

Lo que le afectó aún más es que tras los abusos nunca recibió tratamiento sicológico porque, reconoció, que por pena no le contaba a nadie. Sólo algunos parientes cercanos sabían de la situación.

Fue hasta 2006 que, por casualidad, recibió una invitación para asistir a charlas de prevención de la violencia que iban a impartir el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (Isdemu) y la alcaldía, entre otras instituciones.

"Sicológicamente estaba enferma, porque no sentía felicidad. He superado la situación; pero a veces aún me entra resentimiento", dijo.

Lo peor de todo es que su madre no le creyó cuando le contó lo que le hacía su padrastro.

En vez de apoyarla, la echaba de la humilde vivienda, ubicada en la zona periférica de la ciudad.

"Mi hermano menor dormía conmigo para protegerme de mi padrastro. Él llegaba bolo y cuando estaba sola, abusaba", contó la señora.

Agregó que en una ocasión intentó asesinarlo. "Él intentó abusar de mi tía, que tenía siete meses de embarazo. Le había llevado comida (a la casa) y ahí la agarró. La encontramos toda golpeada y llorando. Entonces, decidí matarlo. Le tiré una cuchillada; pero él me tiro la puerta y me quebró los dedos", recordó al mismo tiempo que mostraba cómo algunos dedos de su mano derecha tienen secuelas de lo ocurrido.

Tras ese incidente, el hombre abusador se fue de la casa.

A pesar de que ya han transcurrido varios años de que fuera maltratada, Elizabeth reconoció que estos casos continúan ocurriendo sin que las afectadas denuncien, por temor a que su victimario las asesine o tomen otro tipo de venganza.

Ahora, Elizabeth colabora en la Unidad Municipal de la Mujer, dependencia de la alcaldía, para dar charlas a otras mujeres que han pasado la misma situación.

La coordinadora de dicha unidad, Jeaneth Jiménez, reconoció que estos casos continúan ocurriendo, sobre todo en la zona rural del municipio de Ahuachapán.

Dijo que de las 37 violaciones que registró la cabecera departamental el año anterior, 23 fueron en la zona rural. Incluso, uno de estos casos fue en contra de un niño.

En términos generales, los sucesos de violaciones han reportado un aumento en los últimos años en Ahuachapán.

En 2010 hubo 13 casos; mientras que en 2011, 31; y 37 el año pasado, de acuerdo con datos del Observatorio Municipal de Prevención de la Violencia.

Jiménez dijo que entre las causas que consideran por la que se dan más violaciones en la periferia de la ciudad, destaca el factor cultural, los caminos solitarios que deben recorrer las personas y que muchos hombres consumen drogas, lo que desencadena en violaciones y violencia intrafamiliar.

De hecho, este último delito también aumentó en los últimos dos años, de acuerdo a los casos que ingresan en el Juzgado de Familia.

La educadora de dicho tribunal, Olga Amaya, dijo que en 2011 ingresaron 81 casos de violencia intrafamiliar, mientras que el año pasado fueron 123.

Sólo enero de este año triplicó los casos registrados en el mismo mes de 2012. En el primer mes de 2013 fueron 16 ingresos; mientras que el año pasado, cinco.

Por ello, la alcaldía y otras instituciones han comenzado a realizar, desde diciembre pasado, una serie de charlas en aquellos lugares donde más casos de violaciones y violencia doméstica se registran.

"Nos estamos preocupando para que, desde pequeñas, las niñas sean precavidas cuando tengan insinuaciones de los hombres", dijo Jiménez.

El interés en este sector es porque del total de casos ocurridos el año pasado, 25 se dieron en niñas con edades entre los 10 y 19 años.

Jueves y viernes fueron los días en que más casos de violación ocurrieron, con 6 y 8 respectivamente.

La coordinadora de la unidad municipal reconoció, además, que a pesar de que se conocen algunos casos, otros no son denunciados por temor a represalias.

"Les estamos ayudando a las mujeres con las charlas, para que denuncien todo tipo de violencia, para crear una cultura de denuncia", agregó.

Pero contrario a lo que dijo la coordinadora, para el secretario del Juzgado de Familia, Carlos Luna, lo que ha habido en los últimos años son más denuncias.

"Los casos de violencia intrafamiliar han aumentado considerablemente. Obedece a la propaganda (difusión para denunciar), porque antes la gente ignoraba que habían procedimientos que los podían proteger", dijo.

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