Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Atletas y montañistas llevaron la Navidad a El Paste

Cada año estas personas altruistas llevan alegría a más de un centenar de familias

En cantón El Paste lo más esperado por los chicos fue la entrega de los juguetes sorpresa.

En cantón El Paste lo más esperado por los chicos fue la entrega de los juguetes sorpresa.

En cantón El Paste lo más esperado por los chicos fue la entrega de los juguetes sorpresa.

Decenas de niños y padres de familias de escasos recursos económicos fueron sorprendidos por un grupo de deportistas altruistas quienes les llevaron una tarde feliz e inolvidable, previo a las festividades de la navidad y años nuevo.

Estas familias viven en la zona cafetera al pie del volcán El Chingo, en el municipio de Candelaria La Frontera, Santa Ana.

El deportivismo y altruismo unieron esfuerzos para lograr la felicidad en el cantón El Paste, de dicho municipio.

El Paste está asentado enfrente del volcán El Chingo, ubicado entre las fronteras e El Salvador y Guatemala.

Los grupos se dividieron desde muy temprano y empezaron a anunciar el evento a las familias en sus casas humildes, así como por los cafetales en los que se encontraban laborando hombres, mujeres y niños, para que llegarán después del mediodía.

En el casco se concentraron más de un centenar entre niños y sus padres, esperando la improvisada fiesta que año con año organizan y llevan a El Paste, un lugar muy remoto y considerado de extrema pobreza en el occidente del país, según comentó uno de los organizadores.

"Ya son varios años en el que atletas, médicos y personas altruista, unimos esfuerzos para hacer este tipo de actividades de ayudar y compartir en esta época navideña con estas familias, donde hay muchos niños y todos viven una pobreza tremenda, por eso venimos a este lugar", aseguró Carlos Ábrego, instructor y preparador físico.

Bajo un cálido sol las familias se concentraron en el lugar y los infantes corrían impacientes y alegres en el terreno polvoso. Llegada la hora, los organizadores empezaron a repartir golosinas, juguetes, ropa para infantes y adultos, quiebra de piñatas, entre otros.

Todos pusieron su granito de felicidad, hasta los médicos de medicina deportiva se vistieron de payasos y alegraban en la quiebra de piñatas, invitaban a los niños a tomar sus presentes, así como a ordenar a los asistentes mientras se les entregaba los obsequios.

Los padres de familia agradecieron por las cuatro horas de alegría compartidas, asegurando que sobreviven de los trabajos de agricultura y de las labores de trabajo en las fincas de café de la zona; tampoco cuentan con los servicios básico de agua potable, energía eléctrica y de aguas negras.

"Es una alegría todos los años que vienen porque somos más de cien familias que necesitamos alguna ayuda, a nuestros hijos le gustan las cositas que les dan y hasta uno de adulto le regalan algo", dijo Sandra Salas, madre de trece hijos.

El Paste, uno de los cantones ubicados en una zona atractiva por que está ubicada al pie del volcán El Chingo y las casa humildes, se encuentran entre los cafetales de la zona; pero parece que sus pobladores viven aislados y la ayuda que reciben es muy poca, y lo que reciben es por medio de este tipo de altruismo de personas generosas que se quitan hasta la camisa para brindar poco de felicidad sin importar el lugar y la distancia durante este tiempo festivo.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación