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Alumnos y docentes de escuela en ruinas marcharán para presionar al Mined

Profesores y padres de familia del Centro Escolar Estado de Israel, en Nahuizalco, insisten en ser escuchados por las autoridades de Educación, ante el riesgo para los alumnos

Los alumnos se ven obligados a estudiar y recrearse, en una infraestructura que representa un peligro por los daños que datan de años.

Los alumnos se ven obligados a estudiar y recrearse, en una infraestructura que representa un peligro por los daños que datan de años. | Foto por Cristian Díaz

Los alumnos se ven obligados a estudiar y recrearse, en una infraestructura que representa un peligro por los daños que datan de años.

La comunidad del Centro Escolar Estado de Israel, en Nahuizalco, Sonsonate, prevén realizar una marcha, con pancartas incluidas, para presionar al Ministerio de Educación (Mined) y a la Secretaría de Cultura (Secultura) para que intervengan a corto plazo el pabellón que aún es utilizado para impartir clases a pesar del mal estado en que se encuentra. La madera en algunas partes ya está podrida y la lámina, rota.

La directora, Alma Gómez, expresó que la medida podría realizarse a principios de noviembre ante la falta de interés de las autoridades para intervenir el edificio, que data de 1929.

El 11 de septiembre pasado, el ministro de Educación, Carlos Canjura; y el secretario de Cultura de la Presidencia, Ramón Rivas, llegaron a la escuela para constatar su estado; por lo que la comunidad educativa pensó que se iban a agilizar los procesos para restaurar la infraestructura. Estos los vienen realizando desde hace una década sin tener una respuesta positiva a la fecha.

Hasta este viernes por la mañana, ninguna de las dos entidades había enviado a sus técnicos para inspeccionar el lugar que es considerado Patrimonio Cultural.

“Hasta la fecha no hemos recibido ninguna visita de ingenieros que hayan sido delegados por el Ministerio de Educación. Como comunidad educativa estamos esperando para agilizar lo más pronto posible la restauración; pero como que no le están dando la mayor importancia y el riesgo que corren nuestros alumnos es bastante grande”, lamentó la docente.

Gómez reiteró que por el pabellón dañado deben de ingresar a la institución los 1,367 alumnos. 

De ellos, 225 estudiantes reciben sus clases en tres aulas que funcionan en la infraestructura dañada; mientras que el resto, en las demás aulas. Siete de estas últimas fueron construidas de bloque hace cuarenta años y otras diez, hace veinte.

Son 20 salones de clases los que tiene la escuela, incluyendo donde los jóvenes corren riesgo.

La situación también ha obligado a limitar la matrícula de más estudiantes ya que la parte norte del pabellón fue inhabilitado hace quince años por el mismo peligro que representa para la comunidad.

De hecho es la parte más dañada que tiene pues las paredes sólo presenta la estructura de madera, la lámina ya cedió. En ese sector funcionaban otras tres aulas.

La directora hizo el llamado a las dos entidades involucradas a que se reúnan y analicen el problema, que calificó de “bastante serio”.

“Ellos saben y tienen conocimiento que hay un peligro, saben perfectamente; ahora está en ellos, como Ministerio de Educación, que resuelva. Hay que darle una resolución al problema que ya está latente. Los alumnos mencionan cuándo van a arreglar”, agregó la directora.  

Recapacitó que la Secretaría de Cultura norma, tras una evaluación para restaurar, el tipo de material que se debe de utilizar; pero en el caso del pabellón señaló que es antiguo por lo que los insumos usados para su construcción, ya no existen.

Eso podría representar un obstáculo para intervenir esa parte de la escuela.

Recordó que en el 2005, la Embajada de Israel en El Salvador pretendió mejorar el inmueble; pero Educación le pidió que usara los mismos materiales. Ante eso, optaron por techar la cancha de la escuela donde invirtieron $50 mil.

El profesor de tercer grado, Juan Bonilla, relató que son los mismos docentes quienes han reparado las aulas que utilizan en el pabellón para atender a los alumnos.

Sin embargo, reflexionó que, la parte que ya no utilizan representa un peligro para docentes y alumnos ya que se ha convertido en refugio de palomas, ratones e, incluso, serpientes. También presenta filtraciones de agua.

“Es peligroso porque una enfermedad pueden adquirir los niños. La textura que la gente ve es como que esté en ruinas, algo viejo, y no debe de estar así. Esto debe de repararse para mantener la cultura. En Nahuizalco son pocos los edificios que están quedando así (Patrimonio Cultural”, expresó el docente.

Uno de los alumnos que recibe sus clases en la infraestructura antigua, Amílcar H., de 10 años, expresó su preocupación por el pabellón en malas condiciones. Teme que de un momento a otro ceda. Contradictoriamente es utilizado como la salida de emergencia de la institución y es el único acceso de la misma.

“Tiene daños, (como) las puertas arrancadas, la madera picada y las aulas viejas”, explicó en su inocencia el estudiante.

Precisamente el estado es una de las preocupaciones que tienen los padres de familia, quienes demandan a las autoridades agilizar la restauración de la infraestructura.

Aunque algunas madres son de la idea de que debe de construirse un nuevo edificio en el mismo lugar.

Magdalena de Rodríguez, quien tiene dos hijos en la institución, expresó que aunque no se ha tratado el tema en asamblea de padres de familia, es urgente una intervención integral ante la antigüedad del edificio.

Ejemplificó que restaurar es “como pegar alguna taza que se quebró y ya no queda igual; tendrían que reconstruir, botar y reconstruir”, dijo. 

Agregó que las autoridades de la escuela quizás no han tratado con las personas indicadas para que se agilicen los procesos; sin embargo, la directora señaló que han agotado las instancias para que los alumnos no corran riesgo en el inmueble.

El alcalde de Nahuizalco, Jorge Willer Patriz, señaló que como municipalidad están dispuestos a destinar fondos para restaurar el pabellón; pero debe de existir un estudio que determine qué hacer para no afectar el Patrimonio Cultural; además, si es factible su rescate.

Invitó a la Secretaría de Cultura a que envíe a las personas idóneas para la evaluación del sitio, al mismo tiempo que reflexionó que se le debe de dar mantenimiento. Pidió a las autoridades tener voluntad para resolver la situación.

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