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Ahuachapanecos urgen de más buses especiales

Deben viajar en servicio ordinario, donde se registran asaltos

El VMT verificó el servicio de estos buses, luego de denuncias que realizaron empresarios que no están aglutinados en Asotra. Foto EDH / ROBERTO DÍAZ ZAMBRANO

El VMT verificó el servicio de estos buses, luego de denuncias que realizaron empresarios que no están aglutinados en Asotra. Foto EDH / ROBERTO DÍAZ ZAMBRANO

El VMT verificó el servicio de estos buses, luego de denuncias que realizaron empresarios que no están aglutinados en Asotra. Foto EDH / ROBERTO DÍAZ ZAMBRANO

AHUACHAPÁN. Usuarios de las unidades especiales de la ruta 202, que viaja de Ahuachapán hacia San Salvador, han tenido que enfrentar incomodidades y alargar sus tiempos de recorrido para llegar a sus destinos, luego que el Viceministerio de Transporte (VMT) sacara de circulación varios de estos buses, bajo el argumento que no contaban con el permiso respectivo.

La medida fue aplicada a principios de junio, y desde entonces muchos pasajeros han tenido que sortear una serie de dificultades.

Entre ellas, es que el servicio ordinario tarda más de dos horas y media para llegar a su destino; mientras que el especial hace su recorrido en hora y media, pues no pasa por algunas ciudades, como Chalchuapa y Atiquizaya. La cantidad de paradas también es menor.

Además, el servicio ordinario no da abasto para trasladar a todas las personas que se trasladan de Ahuachapán hacia la capital, y viceversa, principalmente los lunes y viernes que son los días de mayor movimiento.

En ambos días es común ver largas filas de personas esperando abordar las unidades.

De diez buses especiales que funcionaban, solo han quedado circulando cuatro, a pesar que son seis unidades que cuentan con la autorización, según Ismael Zambrano, presidente de la Asociación de Transportistas Ahuachapanecos (Asotra), dueña de la mayoría de buses de la ruta 202.

Los cuatro buses que han quedado deben salir de Ahuachapán entre las 5:00 y 6:32 de la mañana.

Deben de hacerlo desde un costado de la final de la 10a. Calle Oriente, pues la decisión del VMT incluyó el cierre de la sala de espera que mantenían estas unidades en la entrada de la ciudad.

Los pasajeros contaban, en ese sitio, con sanitarios, sillas, un cafetín y servicio de televisión e internet.

Mientras, de San Salvador deben de salir a partir de 5:25 de la tarde hasta las 5:50.

Antes de la decisión de la dependencia gubernamental, estos salían cada media hora.

Zambrano expresó que, en promedio, 900 personas usaban dicho servicio a diario antes de verse reducido. Ahora, es de apenas 200.

"Es una lástima que el servicio especial se haya reducido, porque la demanda es grande", dijo uno de los usuarios, Antonio González.

Otra usuaria, Carla Ortiz, expresó que además de la comodidad que este servicio proporciona, se disfruta la seguridad.

La fémina destacó que desde que comenzó éste, en 2005, inició a hacer uso de las unidades y nunca escuchó de asaltos en el interior de estos medios de transporte.

Eso fue confirmado por Zambrano, quien además reconoció que en el otro servicio (ordinario), son, al menos, dos casos de asaltos los que se registran a diario.

"Uno viaja más seguro, porque generalmente son las mismas personas las que vamos; en cambio, con el otro servicio da temor", dijo Ortiz.

El presidente de la asociación manifestó que mantenían funcionando más buses especiales de los autorizados porque salían en el mismo horario asignado para el servicio ordinario.

Dijo que con la decisión del VMT han comenzado a gestionar los permisos para esas unidades, aunque estos se han paralizados con algunos cambios internos en esa oficina.

Ayer se intentó hablar con el jefe regional del VMT, Gilberto Delgado, pero no estaba disponible.

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