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Aguas residuales van a la calle

Un sistema sólo cubre ciertas comunidades

El proyecto de saneamiento también incluyó la construcción de pilas en los hogares.Es común observar agua retenida en las calles de Santa Isabel Ishuatán ante la falta de una planta de tratamiento de aguas negras. foto edh / CRISTIAN DÍAZ

El proyecto de saneamiento también incluyó la construcción de pilas en los hogares.Es común observar agua retenida en las calles de Santa Isabel Ishuatán ante la falta de...

El proyecto de saneamiento también incluyó la construcción de pilas en los hogares.Es común observar agua retenida en las calles de Santa Isabel Ishuatán ante la falta de una planta de tratamiento de aguas negras. foto edh / CRISTIAN DÍAZ

SONSONATE. Encontrar agua retenida en algunas arterias de Santa Isabel Ishuatán, es muy frecuente sobre todo porque este municipio no cuenta con un sistema de aguas negras que sirva para recolectar las aguas grises que se producen en los hogares.

Por eso, la gran mayoría de personas lanzan estas aguas a las arterias que por lo general quedan retenidas en las zonas bajas de la ciudad y finalmente van a dar a los ríos Ecuador y Zunzupúa.

Esto último genera la contaminación de los dos afluentes, coincidieron autoridades municipales y personas consultadas.

La situación se agrava porque la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Anda) no tiene presencia en el municipio, por lo que poco podría hacer para impulsar un proyecto de aguas negras.

Incluso, el sistema de agua potable es manejado, desde 2003, por una administradora municipal.

Algunas personas han construido fosas sépticas para hacer sus necesidades fisiológicas; mientras que otras, que son la gran mayoría, cuenta con las llamadas letrinas aboneras.

Estas también genera incomodidad para los habitantes porque cada cierto tiempo deben de sellarlas y construir una nueva en otro punto de las parcelas que residen.

La gerente de la municipalidad Flor de María Najarro, explicó que para construir una planta de tratamiento de aguas negras requieren de un millón de dólares.

Dijo que la inversión podría incrementarse porque no sólo necesitan de una planta, sino de al menos dos, debido a la posición geográfica del casco urbano con el resto del municipio.

Una planta de tratamiento de aguas negras "nos es de vital importancia porque estas aguas están saliendo por aguas servidas", dijo la gerente.

Aclaró que entre septiembre del año pasado y abril de 2013 realizaron el proyecto denominado "Saneamiento Básico Húmedo", con el que fueron beneficiadas 115 viviendas. Sin embargo, sólo en el casco urbano tienen contabilizadas 380 casas.

El proyecto consistió en la construcción de un sistema en cada una de las casas, donde las aguas negras y servidas son tratadas a través de un filtro.

En un periodo de 15 días, esta agua ya no presenta malos olores y puede usarse para el riego de las plantas, explicó el síndico municipal, Vicente Rivera.

Con ello pretenden evitar que las aguas grises vayan a parar a las calles y posteriormente a los ríos.

Este proyecto tuvo una inversión de 1.3 millones de dólares. Fue financiado a través del Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL) y la cooperación alemana.

La gerente dijo que el sistema tiene una vida útil de dos años.

Luego de ese tiempo, las familias deberán de desembolsar 800 dólares que servirán para alargar a otros dos años de vida útil a través del cambio de materiales.

Para la Unidad de Salud de la localidad, no se ha cumplido el objetivo principal del proyecto de saneamiento en algunas casas del municipio.

"A pesar de que se hizo el proyecto, la gente siempre sigue tirando las aguas a las calles; no se cumplió el propósito que se tenía con ese proyecto", lamentó el inspector de saneamiento ambiental del dispensario, Edgar Zepeda.

Agregó que las aguas estancadas en las calles ayudan a la proliferación de algunos vectores, como las moscas y del zancudo transmisor del paludismo.

"Antes que entrara el invierno y que hubiera más aguas en las calles se manejaban seis casos a las semanas de personas con diarreas y vómitos. Últimamente hemos tenido entre 15 y 20 casos a la semana", expresó Zepeda.

Una de las personas beneficiadas con el proyecto de saneamiento, Mercedes Peraza, dijo que con la obra están favoreciendo al medio ambiente. Sin embargo, el agua de una de las dos pilas que tiene en su casa va a dar a la calle, debido a que no fue conectada al sistema pese a que lo solicitó, dijo.

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