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Aguas grises son lanzadas a calles de Apaneca

Comuna busca terrenos para instalar plantas

La cantidad de aguas grises y basura en las calles es considerable. Foto EDH/cristian Díaz

La cantidad de aguas grises y basura en las calles es considerable. Foto EDH/cristian Díaz

La cantidad de aguas grises y basura en las calles es considerable. Foto EDH/cristian Díaz

La falta de un terreno para la construcción de una planta de tratamiento de aguas grises obliga a que las viviendas de la comunidad Regalo de Dios, en Apaneca, lancen éstas a la calle.

Esta situación causa insalubridad y peligro para las mismas personas que ya han sufrido resbalones por los líquidos acumulados en las bocacalles.

La mayoría de las casas está en una zona alta, lo que facilita que el agua corra a la parte más baja de la comunidad y quede retenida justo donde inician los cuatro pasajes de acceso de estas.

En dichas intersecciones con la calle principal que conduce hacia el cantón Quezalapa, se observa agua con detergente y restos de basura, principalmente bolsas plásticas.

El alcalde de la localidad, Osmín Guzmán, indicó que el lugar cuenta con un sistema de aguas negras, pero no para el tratamiento de los líquidos grises.

Razones

El retraso para solucionar el problema se debe a que los propietarios de los terrenos donde se podría construir la planta, no los venden.

Aunque el munícipe aclaró que ya está negociando un predio.

La inversión para atender este problema podría ascender a $125 mil, aproximadamente, expresó el munícipe.

"Yo no dejo (de apoyar) a esa comunidad hasta que las deje terminada (con sus servicios básicos), para que ya no tengan problemas. Es bien difícil conseguir un terreno, la gente no quiere vender", manifestó el edil.

Pobladores señalaron que hay ocasiones en las que ellos mismos se organizan para realizar jornadas de limpieza y evitar la acumulación de desechos y de las aguas grises.

Pero mantener limpio les resulta difícil debido a la gran cantidad de agua que baja de la parte alta.

Son 155 viviendas las que forman la comunidad; pero se desconoce un dato exacto de cuántas son las que lanzan a la calle este tipo de líquidos.

"Donde corre el agua está peligroso, porque si uno pasa en lo liso, se cae. Ya han habido golpeados y (con fracturas) en la mano. La gente tira a lo libre (el agua)", señaló Rosa Reyes, residente de la zona.

Registros periodísticos consignan que la comunidad fue inaugurada a finales de marzo de 2003, con la cual se favoreció a familias de escasos recursos que resultaron afectadas por los terremotos que ocurrieron en 2001.

La construcción estuvo a cargo del Fondo Nacional de la Vivienda Popular (Fonavipo).

En la colonia San Jorge, cantón San Ramoncito, del mismo municipio, se repite el problema.

En esta se requieren $200 mil para la construcción de una planta de tratamiento de aguas grises.

La situación es similar, ya que las personas se quejan de caídas y malos olores por los líquidos que se acumulan en las arterias.

La colonia se ubica en el kilómetro 93 de la carretera que de Apaneca conduce hacia Concepción de Ataco. La forman 157 lotes y fue creada en 1986.

En ambos casos, el edil ha mostrado voluntad para resolver el problema; pero la dificultad para la adquisición de un predio le ha impedido construir las plantas de tratamiento en cada lugar.

Aunque los vecinos de esta última comunidad reconocieron que no han hecho gestiones para que las autoridades competentes les ayuden a resolver este problema de insalubridad.

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