Martes 27 de febrero
A las 6 30 a.m. partimos del Aeropuerto de Comalapa en un vuelo de TACA
rumbo a la ciudad de San José, en Costa Rrrica, mae. Tenemos
una larga espera. Por fin, pasado el mediodía abordamos el siguiente
vuelo rumbo a la ciudad de Santiago, pero con escala en Lima. Un breve
vistazo a la cordillera blanca nos tienta a visitar los Andes peruanos
algún día.
A las 11 35 p.m. (hora de Santiago) llegamos al aeropuerto de Santiago
y abordamos una minivan hacia el hotel Dacarlo, ubicado en la zona de
la terminal de autobuses. Ese será nuestro cuartel de operaciones.
Muy buen hotel, por cierto. Se lo recomendamos.
Oh-oh... William confundió la maleta del equipo de alta montaña
con la de una amable señora que debe estar asustada al ver piolets,
cuerdas y arneses en lugar de su ropa interior. Esa noche, el Gato Gordo
regresa al aeropuerto para rescatar nuestro equipo...
Miércoles 28 de febrero
El día amanece espléndido y soleado, pero William debe
regresar al aeropuerto a buscar su maleta porque anoche no encontró
a nadie de servicio. Qué raro ¿verdad? ¿William olvidadizo?
¡Ja!
Esa misma mañana, después que el Gato Gordo rescata el
equipo, partimos hacia la ciudad de Mendoza. Salimos a las 10 30 a.m.
(hora de Santiago) y tenemos la esperanza de que esta maquinita vuele.
A las 1 50 p.m. estamos en el Paso Libertadores, la frontera chilena.
Una media hora después llegamos a la singular frontera argentina.
¡Ché... no seás boludo! Aqui empezamos a realizar
nuestro tercer cambio de lenguaje. ¡Pará...! ¡Petisa!
¿Viste?!
Camino a Mendoza tuvimos nuestro primer encuentro visual con el cerro
Aconcagua. Fue amor a primera vista.
A las 4 10 p.m. (hora de Mendoza) estamos en la agobiante terminal de
autobuses. A nuestro encuentro llega Laura, la argentina que es nuestro
enlace logístico.
Esa noche nos hospedamos en el Hotel Zamora, ubicado sobre la calle Perú,
donde empezamos a distribuir todo el equipo de montaña. La ropa
de abrigo extremo la dejamos en una marinera que irá directo hacia
Plaza de Mulas, el campamento base.
Alquilamos el equipo que nos hace falta completar en Casa Orviz y conocemos
a Juan Orviz. La sorpresa continúa. Aqui nos informan que han venido
dos grupos de salvadoreños. Unos con pasaporte nacional y el otro
parece ser un grupo de hermanos lejanos. Queremos hacer contacto con ellos
pero no hay huella de los hermanos lejanos.
Mientras alquilabamos el equipo, tuvimos una dura leccion sobre los riesgos
que esto significa. Ahi mismo habia, un montañista alemán
que hizo un cambio de guantes a más de 6 mil metros y se le congelaron
las puntas de los dedos. Tuvimos que hacer de interpretes con un médico
local para que le ayudara y le recetara medicamentos. Estos no ha hecho
mucha conciencia sobre lo importante de las precauciones y la EXPERIENCIA
que viviremos.
En ciudad de Mendoza se celebra el maravilloso Festival de la Vendimia.
Es una ciudad espléndida y muy cálida.
Esa noche, nos vamos de banquete a Las Tinajas, un restaurante coreano
que sirve todos los platillos locales que podás comer a cambio
de $8. Casi nos echan porque no dejábamos de entrarle a la panza.
Ah, este día cumple años mi hermana. Sapo birthday tu yu...
Saludos a todos.
Att. Eric Lombardo
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