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- angel_caido@hotmail.com
- La
pena de ser listo
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- "Me
gradué de la universidad pero
las oportunidades están
cerradas, ¿debo emigrar?"
- Un
momento. Los intelectuales
están mal preparados para
emigrar; pero nadie debe detenerte.
La historia es esta.
- Entre
lo excelentes restaurantes italianos
de Washington hay uno cuyo
dueño es salvadoreño.
Habla inglés con
dicción perfecta. Italiano
cuando es necesario. Comenta los
juegos del D.C. United en
español, así: "puej
veya que cuando al puertero le tiran
la pelota, ¡no siavienta y bien
pulido que lagarra!". Es el
español de un campesino de
las montañas usulutecas, un
hombre que estudió hasta el
tercer grado. Eso es
él.
- El
triunfó tanto porque vino
limpio. Desconocía el
inglés y lo aprendió
prístino, sin clases mal
impartidas ni libros (demasiados
intelectuales lo hablan con acento).
No conocía nada y pudo
aprenderlo todo (los cultos ven el
mundo vendados por la cultura; entre
más cultura, más
vendajes).
- Luego
de la miseria de Usulután,
cualquier cosa era buena. Trabajar
lavando platos, aseando pisos,
cualquier cosa que le permitiera
vivir en un apartamento con
electricidad, con plomería.
Un intelectual dudará mucho
antes de hacer eso. Si lo
hace.
- Como
obrero en Washington, él
alcanzó un nivel inimaginable
para un campesino usuluteco. Un
intelectual tiene que abandonar su
estatus para ser obrero y
sobrevivir.
- No
muchos intelectuales inmigrantes
consiguen un trabajo relacionado con
su profesión
&endash;especialmente si inmigran
ilegalmente. Algunos terminan
trabajando como meseros, como
cantineros. Algunos llegarán
a ser dueños de bares o
restaurantes. Algunos
conseguirán ser maestros,
cantantes, teatreros, con sueldos
inferiores al de un albañil,
al de una mucama. Este es el
verdadero paraíso de los
obreros. Los intelectuales
sufren.
- No
todos. Muchos médicos
volverán a ser
médicos, abogados
volverán a las leyes,
ingenieros y arquitectos a los
números y las mesas de
dibujo. Algunos periodistas
seguirán siendo periodistas y
encontrarán que el salario de
un periodista latino en Estados
Unidos sólo les permite una
vida de clase media, sin seguro ni
jubilación.
- Pero,
al final, todo depende de la suerte,
del trabajo, y del talento. Las dos
últimas son las menos
importantes. Si querés
emigrar, suerte.
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