
Cuatro
salvadoreños trabajan para
que su sueño de participar
en el Eco Challenge sea realidad
un día
cercano.
Redacción
Planeta
planetaalternativo@elsalavador.com
Los
podrán haber tildado de
locos, exagerados o atrevidos.
Tal vez tengan de todo un poco.
Para familiares y amigos es un
poco complicado entender
cómo cuatro profesionales
que rondan los treinta, dedican
todo su tiempo libre a la
consecución de "un
sueño". Pero para Sergio
Henríquez, Álvaro
Obirne, Miguel Ávila y
Connie Soles "es sencillo,
sólo se necesita
organización". Tienen
tantas ganas de que la bandera de
El Salvador ondee en una
próxima edición del
Eco Challenge, que no les
importan los obtáculos que
deban vencer.
Hacia
la meta
"Nuestro
objetivo es ir al Eco Challenge"
afirma Obirne. Pero para lograr
esa hazaña, este equipo
salvadoreño tiene que
cumplir un requisito: participar
en al menos cinco competencias de
deporte extremo que tengan
reconocimiento a nivel mundial.
Sergio, Álvaro, Miguel y
Connie lo están haciendo.
El año pasado quedaron
décimos, entre 20 equipos,
en el "II Campeonato Mexicano de
Deporte Extremo" realizado en
Huatulco, México.El
próximo 8 de agosto
participarán en el "III
Campeonato Mexicano de Deporte
Extremo" que tendrá su
sede en Quintana Roo. Sergio
tiene clara su meta: "quedar
entre el sexto y el décimo
lugar, entre los 30 equipos que
competirán".
Los
entrenos extremos
A
los campeonatos no se puede
llegar a improvisar. Por lo que
estos chicos se toman el deporte
muy en serio. No se limitan a
hacer pesas en el gimnasio o a
escalar una pared bajo techo. Los
entrenos son literalmente
"extremos". "Duran de 4 a 5 horas
diarias; los sábados y
domingos de 6 a 8 horas; y
más largos de vez en
cuando" explica Sergio. Y si te
preguntás
¿dónde diablos
entrenan? ellos tienen la
respuesta. Según Sergio,
"el rafting es la única
disciplina que es difícil
entrenar" en el territorio
nacional.
Lo
demás es pan comido: Las
prácticas de alpinismo se
hacen en la Puerta del Diablo; un
recorrido hacia Los Planes sirve
para entrenar bicimontaña;
y la Costa del Sol, la Costa Azul
y El Sunzal son escenario de las
prácticas de kayak y
natación.
La
competencia
Imagina
el escenario. Un punto del sur de
México donde puedes
disfrutar de bahías,
cascadas, ríos y playas
con vista al Océano
Pacífico. Este fue el
escenario del Reto Huatulco donde
los equipos de España,
Finlandia, Canadá, Costa
Rica, Estados Unidos,
México y El Salvador
demostraron su destreza
física y mental. El primer
día las pruebas de
bicicleta de montaña,
treeking, natación, kayak
de mar y ascenso en cuerdas
completaron un recorrido de 75
kilómetros. Al
concluirlos, cinco equipos
mexicanos habían
abandonado la competencia. A las
5 de la mañana del
siguiente día todo estaba
listo para iniciar las pruebas de
canotaje, seguidas por las de
bicicleta de montaña,
treeking y raffting. En total los
equipos recorrieron 80
kilómetros hasta llegar al
campamento de Playa Grande. El
tercero, tras las últimas
pruebas de kayak y trekking a lo
largo de 40 kilómetros,
solamente 11 de los 20 equipos
que iniciaron la competencia
cruzaron la meta.
Un
desafío
personal
Aunque
los salvadoreños quedaron
en décimo lugar, el "Reto
Huatulco" se convirtió en
algo más que una carrera
contra el tiempo y la
geografía
accidentada.
Los
miembros del equipo no echaron la
experiencia en saco roto. "Para
Huatulco empezamos a entrenar 3
meses antes; este año
empezamos con 6 meses de
anticipación"
señala Sergio. ¿Por
qué invertir tanto tiempo
y energía en un deporte
tan exigente? Álvaro,
quien lleva 9 años
practicando el ciclismo de
montaña, cree que el solo
hecho de participar en este tipo
de eventos es un logro personal y
"cruzar la meta... el momento
más excitante de la
competencia".
En
Quitana Roo los espera un
recorrido mucho más
agotador que el del año
pasado: 300 kilómetros en
cuatro días de competencia
prometen llevarlos a los
límites de la resistencia
humana. Una nueva meta los
espera... ¿la
cruzarán?
Deporte
al natural
Si
las disciplinas extremas no son
tu fuerte, aquí te va un
brevísimo
manual.
Los
eventos de deporte extremo
incluyen pruebas de rappel,
trekking, snorkeling y rafting.
Si todavía no sabés
en qué consisten estos
"deportes" aquí
tenés una corta
explicación.
El
rappel consiste en descender por
una cuerda de forma controlada y
usando la fricción de la
misma contra el cuerpo o a
través de un dispositivo
de descenso.
El
trekking es puro excursionismo.
Consiste en caminar por veredas y
caminos por donde el turista
tradicional no se
atrevería a
andar.
Para
los atrevidos el snorkeling es
otra opción. Esto no es
más que bucear sin los
tanques de oxígeno y
usando solo el "snorkel" y las
aletas.
Río
abajo llegamos al rafting, que no
es más que "dejarse
llevar" por la corriente de un
río de aguas amenazadoras
utilizando una balsa
neumática, mejor conocida
como "raft". ¿Dudas? Espero
que ni una.
La Piedra de Moros es
testigo de uno de los
mejores momentos de la
competencia: la prueba
de rappel. (foto 1)
¡Todos, a
levantar el kayak! Si lo
arrastran los
descalifican.
(foto2)
El río
Copalita no hizo
naufragar el "raft".
(foto3)
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