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Un joven salvadoreño realiza un impresionante recorrido subterráneo por el Rio Chontalcuatlán, en México.

Redacción Planeta
planetaalternativo@elsalvador.com

El destino está ubicado en las afueras de Taxco, la ciudad de la plata, en el Estado de Guerrero, México. El protagonista de esta historia es de Carlos Moreno, un joven montañista que perteneció al club salvadoreño de escalada 9A y que está radicado en aquellas tierras para perfeccionarse en la disciplina deportiva.

Carlos viaja junto a una expedición que se interanará en el centro turístico de las grutas de Cacahuamilpa; aunque, la meta definitva es entrar al Rio Chontalcuatlan, cuyas aguas provienen de las nieves perpetuas del Nevado de Toluca.

"Tomamos el equipo necesario y comida para un día; recibimos las instrucciones de nuestros guías antes de iniciar la travesía", relata Moreno.

La expedición involucra a cuatro guías entre los que se encuentra un paramédico. La indicación de rigor es "mirar donde se camina". Claro, no es fácil pues la oscuridad poco a poco inundará todo el trayecto.

El inicio de la ruta

Hay que caminar alrededor de cinco kilómetros desde la última estación del autobús para llegar a uno de los principales accesos al río. Cuando concluye el trayecto, son las siete de la noche (ya está oscureciendo) y hay que descender una pared de 25 metros aferrándose a una escalera que está clavada en la roca. La entrada al río es un hueco con unos 40 metros de ancho en la parte inferior. Poco a poco, se va estrechando. Cientos de murciélagos vuelan en dirección opuesta. Van en busca de su alimento.

El recorrido empieza a las nueve de la noche. Todos los miembros de la expedición llevan una lámpara frontal y empiezan la marcha. El agua está fría y las formaciones rocosas (estalactitas y estalagmitas) dibujan sombras espectrales.

"Es muy difícil caminar en la oscuridad en un rio con piedras, pero es divertido" relata Carlos. Después de una hora y media de caminar, los guías se detienen y empieza la diversión. Hay un tramo de unos 30 metros donde el agua alcanza más de tres metros de profundidad y las paredes son muy lisas. Ahi es necesario poner una cuerda para poder pasar. Uno de los guías toma la cuerda y luego sólo es escucha el ruido de su chapaleo. No se ve nada . Después de unos minutos se oye su grito. La cuerda ya está fija y pueden empezar a pasar. El agua está heladísima y hay que nadar cruzar el tramo rápido para evitar un calambre.

Lugar para descanso

Después de una hora de camino llegan a una zona conocida como la fuente monumental, que es una serie de cuevas. Ahi pasarán la noche, sin el abrigo de las estrellas. Sin embargo, todavía faltaba la mitad del camino. No era fácil.

Al día siguiente, temprano, todo el grupo está de pie a regañadientes pero tienen claro su objetivo: desayunar en la claraboya, que es un hueco donde se filtra la luz.

Poco más de una hora, una luz tenue rompe la oscuridad. Hay un huevo inmenso y la vista es impresionante. Es el lugar ideal para desayunar. En el camino hay encontrado a unaexcursionista con calambres y frío. Es auxiliada por un grupo de rescate. La mejor alternativa para evitar un calambre es beber agua abundante.

Después de la claraboya, el río se hace más ancho y hay mas playas de arena. es una livio, después de andar sobre piedras.

Adelante se encuentra la la zona de remolinos, donde el agua es profunda y su corriente es más fuerte. Nuevamente, uno de los guías toma la cuerda y se lanza al agua con la misma tranquilidad de la vez anterior.

Las paredes se hacen estrechas y el agua esta más fría. Este trayecto es más largo que el anterior el agua más turbulenta. Carlos relata que "el agua es tan helada como la de la refri. Me tomo de la cuerda y empiezo a dejar que me lleve la corriente. La oscuridad es total... solo veo la luz de los que se quedaron atrás. De repente choqué con una pared; pero, más adelante, alcance al guía".

Losmiembros de la expedición lucen fatigados pues llevan 10 horas dentro del río pero la salida está a un palmo. Solo les falta un poco de esfuerzo más.

De repente, una luz anuncia que han llegado a la zona llamada Dos Bocas pues ahi confluyen los ríos Chontalcuatlán y San Jerónimo. El contacto con la luz es impresionante. Una gama de colores penetra entre la oscuridad. Es un paraíso lleno de luz, sol y calor. Han vuelto a la tierra.

El aire puro y el sol radiante los recibe. La aventura terminó.

Recomendaciones

La mejor época para hacer el recorrido es entre los meses de abril a junio, ya que es época seca en la zona.

Lo más recomendable es a este tipo de expediciones con guías que conozcan el recorrido.

Hay que usar zapatos cómodos, ropa que seque rápido, comida que no necesite cocinarse y unos grandes deseos de hacer cosas nuevas, de divertirse y disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor.




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