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Cautivó a más de 400 mil espectadores en su primer fin
de semana. Rompió el récord de apertura de una película mexicana con más de 11 millones de pesos.

Eric L. Lemus
elemus@elsalvador.com

Julio y Tenoch son dos jóvenes de diecisite años de edad cuyas vidas están regidas por sus hormonas, su amistad y por la velocidad precipitada con la que buscan la madurez.

Durante una fiesta familiar, conocen a Luisa, una española de 28 años de edad, con la que coquetean sin éxito. Entre bromas, la invitan a que los acompañe en un viaje automovilístico a una playa llamada Boca del Cielo. Ella los ignora amablemente y el incidente pasa desapercibido.

Pero Luisa recibe unas noticias devastadoras y necesita cambiar su vida y acepta la oferta de los jóvenes.

Juntos inician un viaje con la idea de vacacionar juntos, divertirse y compartirlo todo en el sentido más completo de la palabra. Sin proponérselo, cada uno se involucra en un viaje que los llevará a encontrarse a sí mismos y les hará enfrentarse a sus propios demonios y fantasmas.

El cine de cuarón

Alfonso Cuarón es el autor de esta película que se suma al Nuevo Cine Mexicano. El director regresa al cine mexicano después de acumular experiencia cinematográfica en los Estados Unidos con mucho éxito.

El tema de su nueva cinta es la amistad y el sexo en la adolescencia. De lo que los padres no quieren hablar a pesar que es evidente.

La sexualidad cumple en ese contexto un papel determinante para el desarrollo de la historia: explica por qué están juntos, la razón de las peleas y los festejos de ambos adolescentes, el acercamiento y la distancia; pero, sobre todo, es su modo de festejar la vida. Para Julio y Tenoch su amistad adolescente, juguetona, desenfadada, grosera, vulgar, descortés y complaciente con sus deseos, es un medio para encontrarse.

Luisa, en cambio, encuentra en los jóvenes no sólo el medio para viajar a la costa; sino el vehículo para llevar sus deseos al máximo.

Son así y punto
Jorge Dorantes, comentarista del periódico El Economista, reconoce que "Y tu mamá también" no incurre en la vieja fórmula cinematográfica mexicana que incluye una moraleja. Por ejemplo, dice, "si (un joven) ingiere la droga llamada éxtasis, le tiene que dar un ataque; o lo que es lo mismo, si un personaje entra en una zona delicada moralmente, tiene que suceder entonces un castigo que libre a la obra de apoyar tal comportamiento".

Dorantes celebra que Alfonso Cuarón no hace esto.

"Él no nos está diciendo así deberían ser o así no deberían ser los adolescentes y, para el caso, tampoco nos dice así son... El director simplemente cuenta su historia (la que escogió contar no la de él, o quién sabe), y deja que sus personajes se muevan hacia donde deben moverse".

Cuarón describe a cabalidad a sus personajes y con eso le basta .

Un tema universal
Alfonso y su hermano Carlos comenzaron a trabajar en el guión. Carlos indica que "teníamos la idea de que queríamos hacer una película que fuera como tipo novela en cuanto a sus personajes. Tenoch es hijo de un político y su madre es muy espiritual o mística, de ahí que Tenoch sea un nombre azteca. Él quiere ser un escritor. Y lucha con eso". En cambio "Julio es un personaje mucho más humilde. Viene de un conjunto habitacional. Nació en la ciudad de México. Su madre es una secretaria común y corriente. Su hermana es una activista de los derechos civiles".

La fotografía de la cinta es de Emmanuel Lubeski, quien en esta producción demuestra el elevado nivel que ha logrado a partir de la experiencia que ha tenido en Hollywood. ¿Recuerdan "Grandes esperanzas" con Gwynet Paltrow o "La leyenda del jinete sin cabeza"? Vale la pena echarle el vistazo.



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