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Un enlace digital nos conecta con el Festival de Cine en Málaga, España, y es conducido por una periodista salvadoreña residente al otro lado del charco.

Carmen Guzmán*
* Estudió Producción
de Cine en San Francisco.

La típica sillita plegable negra del director se cambió por una haragana sobre la arena clara. Esta imagen y el logotipo de un par de conchas con trozos de cinta fílmica invadieron las calles de Málaga, en el sur de España, durante el IV Festival de Cine Español. A pocos metros de la casa natal de Picasso, el Teatro Cervantes recibió la primera semana de junio a docenas de actores, directores, productores, público y periodistas.

Aunque el Festival de Cine Español de Málaga aún no posee la tradición y la pompa de otros, sí va madurando aceleradamente y ofrece "un escaparate" para el cine español, "como lo es el de San Sebastián con el cine internacional", según el productor independiente Agustín Almodóvar, hermano de Pedro. Este año, el festival tuvo más de 20 proyecciones diarias, trajo dieciséis largometrajes, veintiséis documentales y treinta y seis cortos. No está nada mal.

Por la noche, la Plaza de la Merced, a pocos metros del teatro, se iluminó y retumbó a ritmo de jazz-flamenco. Amores de pubertad, éxodos políticos, matrimonios modernos e inmigrantes fueron algunos de los temas dominantes en la pantalla; una diversidad no sólo de estilos, sino también de generaciones.

Así, afuera del teatro sobre la alfombra roja, que resistió los 38 grados centígrados sin quemarse, desfilaron actores míticos como José Luis López Vázquez, el pequeño Doro Berenguer, quien interpreta a Manolito Gafotas, Verónica Forqué (la Kika de Almodóvar), Leonor Watlin, reciente descubrimiento de Bigas Luna y Roberto Santiago, el director que deslumbró en el festival con su ópera prima "Hombres Felices".

Cortos muy cortos

La asistencia de público, como el apoyo actual de la empresa privada y el estado a la producción cinematográfica, estuvo mayormente concentrada en los largos, algo menos en los cortos y cada vez menos en los documentales. Una relación que no suele aplicarse con facilidad a la hora de hablar de calidad y contenido. La combinación entre comedia, simplicidad y el buen uso de recursos caracterizó varios de los cortometrajes. Entre estos, "Post-Coitum" (de Antonio Molero) que como su título indica, es una conversación de pareja después de un acto sexual.

Una cama, un par de cigarros, iluminación simple, sábanas, dos personajes, varios movimientos de cámara y sobre todo una conversación tan real como abierta, provocó las carcajadas y la identificación del público. En igual tendencia fueron "Bailongas" (de Chiqui Carabante), una cita para comprar drogas que termina diciendo mucho de la vida de los personajes y "Garbanzos" (de Manuel Fernández), que durante un almuerzo nos cuenta los chambres íntimos de una oficina.

En muchos cortos un final abierto o un cierre sorpresivo dejó a la audiencia con la sensación de querer más.

América latina se coló
La selección de documentales fue la única que admitió trabajos de otros países como México, Brasil, Bolivia y Francia.

Aquí no vimos actores ni puesta en escena; vimos personajes reales, historias de la calle, de la post-guerra, la emigración y temas con los que el primer mundo aún se relaciona sólo a nivel de pantalla. De Latinoamérica, llegaron un par de historias sobre Chiapas, México, con "Las Cenizas del Volcán" (de Pedro Pérez) que toca aspectos sobre la vida indígena tras el levantamiento zapatista, y "Chenalho, el corazón de los Altos" (de Isabel Fregoso) nos hace un relato visual sobre la cosmovisión de los niños tzotziles desplazados de Chiapas. Cuba fue bastante vista. "El Juego de Cuba" conquistó el mejor documental del festival. El director Manuel Martín Cuenca muestra un viaje por la revolución cubana de la mano de un jugador de béisbol. Y "El tiempo de un Carnaval" (de la realizadora Sarah Benillouche) cuenta el regreso a Santiago de Cuba en tiempos de carnaval.

 
Mejor Largometraje, Mejor Interpretación Femenina y Mejor Guión.
Director: Joaquin Oristrell.
Guión: Dominic Harari, Teresa Pelegrí, Cristina Rota y Oristrell
Reparto: Verónica Forqué, Candela Peña, Daniel García y Jorge Sanz.
 
Es una mirada cómica, ácida y entrañable al mundillo de los actores. Es la historia de una profesora de interpretación que recibe un guión basado en la relación que ella misma tuvo con un director de cine.
 
Mejor Largometraje según el Público.
Directores: Jesús Nebot y Julia Montejo.
Esta pareja de españoles debuta con la historia de dos inmigrantes ilegales en California. Pablo, un profesor hondureño, decide marcharse con su hija a Norteamérica cuando el huracán Mitch le arrebata su casa y su mujer. Pero todas las cosas se complican hasta convertirse en un verdadero infierno.  
 

A parte de las ganadoras, las recomendaciones pueden ser: "La Isla del Holandés" de Sigfrid Monleón, un crítico de cine que por primera vez toma el timón de director.

Según él, su película es una obra sencilla y honesta que no será recibida con acritud.

Con mucha tranquilidad describió su trabajo: "es una película que te cuenta una historia y posee una dimensión abstracta. No es una obra coral sino de muchos protagonistas. No obliga a mirar de forma inquisitiva".

La película, cuya fotografía está bastante trabajada y con toques de cine italiano, habla de una isla donde llegan perseguidos políticos y extranjeros. ¿Te suena algo familiar?

La última recomendación es "Son de Mar", del ya mencionado Bigas Luna. Una historia pasional entre Martina, que cocina ricas papas, y Ulises, un profesor de literatura. De nuevo Bigas combina sus dos obsesiones: el sexo y la comida.

"Estoy vivo cuando las practico" sostuvo.

En El Salvador hace unos años, una de las mejores películas de Bigas Luna, "Jamón Jamón" (con Penélope Cruz y Javier Bardem, que todavía no habían llegado a Hollywood), fue condenada y por un par de pezones enviada a un cine del centro capitalino junto a la pornografía. Crucemos los dedos para que "Son de Mar" sea mejor apreciada y confiemos que varias de estas nuevas producciones españolas lleguen al país.  

Equipo de "Hombres felices": Aitana Sánchez Gijón, Sergi López, María Esteve y Roberto Santiago, el director.

El director Bigas Luna junto a Leonor Watling y el productor Andrés Vicente Gómez durante la gala de la inauguración.




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