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Vampiros
y Santiago
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uchos
chiquillos de negro y otros con las
caras de blanco. Un amigo de Pato me
dice: "Ni cagando voy al
baño". "Ni yo, loquillo" le
respondo.
- Una
chica blanca, alta y moviendo la
cabeza me recuerda una persona (si,
a esa). Ella es la hermana de uno
del grupo. Sus ojos pardos con ese
tinte negro llama mi
atención.
- La
música entra en mi cabeza y
la invito a la pista. Tenía
años de no girar, a mi
manera, con alguien que bailara tan,
tan especial.
- Decenas
de siluetas de negro cambian el
rumbo, tratando de olvidar el
frío y la depre que merodea
la ciudad.
- "¿Por
qué el negro?" Ella me mira y
me responde
-filosóficamente-: "Me gusta
mucho". ¿...? "Ya... OK", digo.
Parece que la magia se la
llevó el viento o lo que
sea.
- Al
final, converso con un Nosferatus,
me dice que necesitan sentirse parte
de algo. "En Chile, la gente
está desilusionada de todo.
Este es un fin de
mundo".
- "El
negro refleja algo", insisto y le
agrego "pero tu no eres un vampiro,
eres un ser humano" (a ver
qué saco). Él me
enseña los colmillos: "espera
un par de meses y te voy a ver
aquí buscando algo".
"¿Algo? No me digas, mi
vampiresco amigo. Este lugar me
encanta, pero más de la mitad
de los jóvenes aqui presentes
se hunden en un imperio de
reflexiones de poca profundidad", le
sostengo y remato "Ese algo es una
moda. Si me vas a hablar de algo,
mejor argumenta bien, escucha bien a
tus ídolos de Radiohead o The
Smiths".
- Nosferatus
me mira herido y se da la vuelta, me
da la espalda, se transforma en
murciélago y sale del lugar,
precisamente cuando una
melodía de "Panic" suena al
máximo de los decibeles en
los parlantes.
- La
noche desaparece. Nos subimos a una
micro para regresar a la casa del
Pato. Es la primera salida en un mes
y me rajé hasta matar.
Tranquilo, mañana, bueno,
hoy, dormiré hasta tarde
porque no quiero que me desintegre
el sol... ¡glup!
- Amanece.
Son las siete de la mañana.
Corro hacia el espejo y veo mi
reflejo. No me convenzo: miro el
cuello (...) Nada. Ni una
rasguño.
- El
día vuelve a tomar el
control. Es hora de ir a la
universidad a mi clase de
política.
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