Un
clamor desesperado fue
convocado en el valle de
Tecpán el pasado fin de
semana por el Consejo de
Ancianos Mayas
.
Texto
y fotos: Eric Lemus
La
tierra es la madre que nos
cuida pero que de vez en
cuando da un par de
coscorrones (como los
últimos terremotos)
porque sus hijos la
están tratando mal.
Nosotros somos sus
hijo s
rebeldes que talamos sus
árboles, contaminamos
sus ríos y ensuciamos
su aire. Y no nos importa que
le hagamos daño a
nuestra propia madre. Si no lo
creen, echen un vistazo en el
terreno contiguo a la
Matías en la carretera
a Tecla. No importa que haya
terremotos o inundaciones. La
mano desmedida del hombre es
la única responsable
por lo que padece la Madre
Tierra.
Por
esta razón, el pasado
fin de semana, se
realizó una
sesión muy especial en
la que ancianos y
jóvenes realizaron una
ofrenda simbólica para
curar el suelo
salvadoreño de sus
desgracias.
Un
consejo de ancianos
El
evento fue organizado por
miembros de siete
organizaciones que aglutinan
Consejos de Principales y
Confederación de
Ancianos Mayas.
La
actividad se desarrolló
en la instalaciones del Centro
de Capacitación San
Andrés de FUSAI a lo
largo de cuatro
días.
Ahi
fue llevado el fuego sagrado
que trajeron los
líderes
indígenas desde el
sitio ceremonial Kaminal
Juyú para "curar la
tierra salvadoreña"
mediante la ofrenda de trozos
simbólicos.
Sin
embargo, el e ncuentro
era algo más que entrar
a un círculo de fuego.
En realidad, era un evento
regional a donde acudieron
indígenas y mestizos
con un espíritu
contrito. Ojo. Esto no es una
reunión
religiosa.
Los
líderes mayas buscaban
regresar el equilibrio de los
elementos a partir de la
disposición del
espíritu de quienes
participaron en la
ceremonia.
"Se
trata de hacer conciencia
sobre el trato que debe haber
a la tierra", señala
Ernesto Campos, coordinador
titular del Consejo Ajq'Ijab'
de El Salvador.
"La
Madre Tierra está en un
momento crítico en todo
el mundo. Nosotros nos hemos
guiado por la sabiduría
de ancestros, abuelitos y
abuelitas, y hemos venido a
cuidar lo que se nos ha dado",
agrega Apolinario Chile, "Tata
Polo", de Guatemala. Toda esta
sabiduría estuvo en San
Andrés para equilibrar
a nuestra adolorida tierra y
hacer mella en la voluntad de
quienes dañan los
recursos naturales. Al
finalizar la jornada, las
cenizas de la fogata -que
ardió incansablemente
durante días- fueron
recogidas respetuosamente para
transmitir esa energía
positiva hacia los cuatro
puntos cardinales de El
Salvador. Nuestra tierra
quiere tu cuido.
Encontramos
la armonización con la
Madre Naturaleza a
través de la humildad,
paciencia y comprensión
con todos los seres
humanos.
Sabemos
que toda desarmonía y
falta de respeto ante la
naturaleza es un atentado
contra la vida de nuestra
parte física y
espiritual.
Venimos
rescatando y practicando estos
principios desde hace 40
años, según el
conteo del tiempo de 5117
años de nuestros sabios
ancestros mayas.
El
Fuego Sagrado es nuestra
sangre, la Tierra es nuestro
cuerpo y nuestra Madre. Esa es
la filosofía que
practica cada miembro y que
celebra esta curación
en todo el mundo.
Nuestras
prácticas no son shows,
espectáculos ni actos
folclóricos ni mucho
menos religión
fanática. Es el
pensamiento práctico
del verdadero indígena
de estas tierras.
Estamos
contra la ignorancia y
demás prácticas
mediocres, así como las
críticas por el
desconocimiento a nuestros
elementos sagrados.
Conocemos
nuestros pensamientos
prácticos legados por
nuestros ancentros mayas,
lencas, lempiras, nahuas,
aztecas, kakawiras y todas las
grandes
raíces.
El
tiempo de nuestros calendario
aprueba nuestra presencia,
nuestra conciencia con estos
principios, pues hab lar
con nuestra Madre Tierra, con
nuestro padre Sol, con nuestra
abuelita Luna es sentir el
agua de nuestro cuerpo y el
aliento sagrado que es el
aire. Esto es nuestro
pensamiento
práctico.
El
Creador nos guíe a los
que ensuciamos ríos,
lagos, mares, los que talamos
árboles, envenenamos la
vegetación, los que
conducen las guerras, armas,
drogas, y todo lo que hace
daño a nuestra
naturaleza.
Una
cultura bien cimentada no es
fácil que desaparezca.
Al contrario, pueden surgir
nuevos valores con amplios
conocimientos sobre esta
herencia milenaria.
Así
hablaban y esperaban con
inquietud la llegada de la
aurora, la luz del sol, la luz
del día, origen de los
colores.
El
evento fue organizado
por:
Confederación de
Ancianos Internacionales, Gran
Confederación de
Consejos de Principales
Ajq'Ijab' de Pueblos Mayas de
Chiapas y
Centroamérica, Consejo
de Principales Ajq'Ijab' Mayas
del Occidente de El Salvador,
Consejo de Indígenas de
la Cosmovisión
Maya-Nahuat-Pipil, Consejo de
Indígenas de la
Cosmovisión Kakawira,
Consejo de Unidad Nacional
Indígena del Oriente y
Occidente, y Consejo Maya
Mopán.
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