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 Rodeada de humor e ironía, Betty derrota al fútbol y derriba del trono a las telenovelas tradicionales. Esta fea es de cuidado.

 

Lilian Martínez

¿Hastiado de melodramas lacrimógenos con títulos gastados? (léase: "Simplemente María", "¡Vuelve!, María" o "María, otra vez"). No te aflijás, porque un culebrón colombiano ha venido a refrescar un poco el gastado género de las telenovelas.

El verdadero padre de "Yo soy Betty la fea", Fernando Gaitán (el mismo de "Café con aroma de mujer"), se atrevió a poner una fea como protanista.

Según él "casi todo el humor en Betty consiste en explotar cómo se derrumba la vanidad de cada personaje". Ésta fórmula obtuvo tal éxito que Televisa decidió comprar los guiones y los derechos de trasmisión de "Betty, la fea".

A ritmo de bayenato
Por 20 puntos: Además de ser colombinas, ¿qué tienen en común Beatriz Pinzón y "Las Juanas"? La respuesta es: el acento. La novela colombiana no es neutra. Las novelas mexicanas y venezolanas sí lo son.

"Las Juanas" y "La fea" nos permiten conocer un país distinto al que vemos en las noticias. Un país habitado no solo por narcos y guerrilleros; sino por gente de distintas clases, víctimas de la recesión económica, la corrupción, el compadrazgo y la ambición.

Por el desquite

Beatriz Pinzón se perfila como un verdadero fenómeno televisivo en América Latina, pues hasta el ideólogo de derecha Plinio Apuleyo Mendoza le dedicó un artículo. Según Apuleyo, el público no aceptaría que Betty se transformara en una despampanante belleza; "(el público) prefiere que la fea triunfe sin dejar de ser fea" asegura.

En el triunfo de la fea, ve una posible revancha. Para él las telenovelas son la "válvula de escape" donde se reparan las frustraciones de todos los latinoamericanos.

 

 Un vistazo al elenco de caricaturas que rodean a la fea más pegajosa de la televisión en América Latina. 




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