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| Leopoldo López , el dirigente de Un Nuevo Tiempo que se está metiendo en el terreno de Chávez: los sectores populares. henrique capriles radonski, dirigente de Primero Justicia, gobernador de Miranda. |
La oposición venezolana está generando un nuevo liderazgo y preparando un cambio generacional, cultural y político. Las nuevas caras ya están. Tienen carisma. Lo que falta es que trabajen juntos
El mayor y más peligroso obstáculo para la intención de Hugo Chávez y su partido de quedar en el poder, aparte de Globovisión y los otros medios independientes que nunca se callan, es probablemente la gobernación del Estado de Miranda.
En la Casa Amarilla de Los Teques se ha establecido un gobierno que combina gestión eficiente con políticas sociales y un muy atractivo discurso de cambio.
Este gobierno es encabezado por un joven político de 38 años, llamado Henrique Capriles Radonski, que dispone de un carisma que no tiene nada que envidiar al populismo de su adversario Hugo Chávez.
La receta mágica del éxito de Capriles: gobernar bien. Más que opositor, ser alternativa. Es curioso: En este camino Capriles, por una parte, se ha moderado. Actúa como gobernante, ya no como activista opositor. Pero al mismo tiempo, se ha movido a posiciones de izquierda, según él, porque "ir conociendo y tratando de resolver los problemas de la pobreza de las mayorías, te mueves hacía la izquierda, pero hacía una izquierda con pleno respeto a las libertades".
Para los nuevos dirigentes opositores venezolanos como Capriles, "el problema de Chávez no es que sea de izquierda. El problema es que no cumple con sus proyectos sociales y que tienen ideas del pasado: un socialismo sin libertad".
Este tipo de pensamiento se encuentra, igual que en el equipo que gobierna Miranda desde la Casa Amarilla de Los Teques, en muchas de las alcaldías gobernadas por los opositores a Chávez. Carlos Ocariz, el nuevo alcalde de Sucre, no sólo comparte con Capriles sus 38 años y la militancia en el mismo partido: Hicieron campaña de la misma manera, metiéndose juntos en los barrios más pobres.
Gobernando con eficiencia y mucho compromiso social, los dos personifican el contraste a la manera caótica, improvisada y corrupta con que Chávez y sus allegados han manejado la inmensa riqueza petrolera de Venezuela.
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| La venezuela moderna necesita ideas, planes, liderazgos nuevos para mantener su crecimiento y su democracia. |
Además se han convertido en los protagonistas de la defensa del sistema de división de poderes y descentralización que el gobierno de Chávez está tratando de desmontar. Ambos comparten la idea de que la mejor resistencia es gobernar bien. No necesitan armar grandes manifestaciones, su mera gestión administrativa y social se está convirtiendo en obstáculo para el tránsito de Chávez y su partido a la dictadura.
Parte de la misma generación que está desplazando el liderazgo de los políticos de la cuarta república (como se conoce la Venezuela de antes de la llegada al poder de Chávez) en la oposición al gobierno chavista, aunque no parte de la misma tendencia, es Leopoldo López, el ex alcalde Chacao ahora dedicado a la organización popular en los barrios y sectores donde Chávez está perdiendo apoyo.
Leopoldo López tiene exactamente la misma edad, el mismo trasfondo cultural, el mismo estilo desenfadado, el mismo carisma y sex-appeal que Capriles. Para la gente en la calle, ambos representan la misma tendencia. Es más, juntos representan la alternativa. Sin embargo, conversando con Capriles y López, es obvio que no son amigos. No están trabajando juntos. Coinciden en la necesidad de que la oposición se convierta en proyecto de nación, en alternativa.
Ambos apuestan a eficiencia administrativa. Y ambos se definen como socialdemócratas. Coinciden en la necesidad de ganar a Chávez en su propio terreno histórico: la lucha por más justicia y contra la pobreza. Ambos están convencidos de que Venezuela no va -ni debería- regresar a la Cuarta República. Ambos vienen de la derecha y la descartan como alternativa - porque la conocen...
Sobre todo, Capriles, Ocariz y Leopoldo López comparten esto: la arrogancia de la juventud -y el poder que da. Ellos transmiten, con mucha fuerza y credibilidad, la convicción de que Chávez es un personaje del pasado; que el proyecto socialista de Chávez es obsoleto. Más que cambio político, personifican un cambio generacional.
El cambio político va como añadidura del cambio generacional y cultural. Además, detrás de ellos ya viene otra generación empujándolos para adelante, la generación de los estudiantes rebeldes que hicieron fracasar el referéndum de la constitución socialista en el 2007. Todavía no están listos para asumir la dirección de la oposición y del país, pero más que listos para darle fuerza a un cambio generacional, cultural y político en Venezuela.
Están obligados a unirse. Sus diferencias son mínimas. Son competidores que ya saben que al enemigo común solamente lo pueden vencer si trabajan juntos.
No me atrevo a adivinar quién de estos dos dirigentes rebeldes se convertirá en candidato presidencial. Tampoco me sorprendería que Venezuela, así como va, produzca otros dirigentes que ahora nadie conoce. De todas formas, serían muy parecidos a Capriles y López...
El hecho que dedico el cierre de esta serie de miradas a Venezuela a la comparación de estos dos dirigentes opositores, da por sentado que Venezuela está lista para la transición.
Lo que pusimos en el título de la serie sobre Venezuela -transición a la dictadura o a la democracia- en realidad no es alternativa. Si el chavismo, para bloquear la transición democrática-electoral, opta por transformar Venezuela en una dictadura, igualmente provocaría a una transición democrática. Sólo que en este caso, tendría un alto costo social.
Mi impresión es -y por eso pongo en el centro el problema del liderazgo- que más fuerte y unida la oposición, más pacífica y democrática la transición. El chavismo está llevando a Venezuela a la crisis. Depende de la unidad, responsabilidad y calidad humana del liderazgo opositor cómo el país saldrá de esta crisis.
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Paolo Lüers, enviado especial de El Diario de Hoy |