Agustín Ruiz
"No bajamos nunca la cabeza"
Agustín Ruiz, capitán y símbolo de esta Selección, lamentó no haber podido regalarle un triunfo a El Salvador.
Desde Dubái - Carlos Vides
Jueves 19 de noviembre de 2009

"El Tin" hizo tres goles en Dubái 2009. Su objetivo era hacer unos diez y quería ser campeón de goleo, pero no pudo ser. Aun así, es el salvadoreño con más anotaciones en las copas del mundo de fútbol playa, con cinco.
Querían irse del Mundial con una victoria sobre Japón, pero no se pudo.
Sí, lastimosamente no se pudo. Ahora (ayer) salimos a jugar, yo estaba algo tocado y creo que me afectó.
No nos aplicamos al juego que queríamos, tuvimos una desconcentración en el primer periodo que nos pasó factura. Tuvimos errores y ellos aprovecharon las oportunidades.
¿Qué sensaciones te deja la participación salvadoreña en este Mundial?
Jugamos un buen torneo, el trabajo no alcanzó, Dios sabe por qué. Creo que no nos preparamos bien, ahora hay que seguir trabajando, practicar, prepararnos más físicamente. No tuvimos fogueos...
Pero igual, estábamos conscientes de eso y veníamos a poner todo lo que teníamos. Vamos a trabajar más, con la frente en alto, nunca bajamos la cabeza, nosotros somos de los que no damos ni un minuto por perdido, pero no se logró el objetivo.
Antes del Mundial, nos comentaste que tu objetivo era hacer unos 10 goles...
Sólo pude hacer tres goles. No pude llegar a la meta que quería, pero estoy satisfecho por haber participado en este Mundial. Todos los compañeros estamos contentos por el trabajo que hicimos.
¿Qué te ha parecido esta ciudad, con sus lujos, sus rascacielos, sus construcciones, sus hoteles?
Dubái es muy lindo y maravilloso. Creo que no nos adaptamos. Pero teníamos que luchar, trabajar fuerte para darle una alegría al pueblo.
¿Les afectó mucho el cambio de horario?
Nos costó adaptarnos, 10 horas de diferencia es muy difícil. En la noche no podíamos dormir, por la costumbre. Poco a poco quisimos adaptarnos.
¿A quién dedicas tus goles?
Eran para mi familia, mi esposa y mi hija. Ella es un regalo muy hermoso de Dios.