Tragedia en la Málaga Tragedia en la Málaga
 
 

Marleny Rodríguez explica que desde este lugar lanzó la cuerda con que fue posible salvar a Fabricio Montoya. Después del suceso hicieron amistad.
Foto EDH/Luis Villalta

La Málaga. A un año de la tragedia
"Hubiéramos querido hacer más, pero no pudimos"
Marleny Rodríguez fue una de las que rescató al único sobreviviente.
Roberto Alas
Viernes, 03 de Julio de 2009

Poco se puede hacer para olvidar una tragedia como la de la colonia La Málaga, un suceso que causó la muerte de 31 personas, después de que una fuerte corriente arrastró un bus que transportaba feligreses de la iglesia Elim. Sólo hubo un sobreviviente.

Del total de muertos, hubo cuatro cuerpos que nunca se hallaron, lo que ha hecho más difícil la vida para sus familias.

Hoy se cumple un año del fatal suceso, y pese a la tristeza que puede embargar a los familiares de las víctimas, ha servido para que el sobreviviente, Fabricio Rubén Montoya, haya hecho una bonita amistad con la persona que en aquel momento de angustia le tiró una cuerda para salvarle la vida; ella es Marleny Maricela Rodríguez.

"Él me ha venido a visitar dos veces para agradecerme lo que hicimos por él", relató la joven de 20 años, quien, resignada, explica que todos los vecinos que ese día estuvieron tratando de auxiliar a las víctimas quisieron salvarlas a todas.

Fabricio "me dice que no cree que se haya salvado (de la tragedia) y que no puede creer que está viendo el lugar donde muchos amigos de él murieron", recuerda Marleny que le dijo el sobreviviente después de la tragedia.

"Vengo a ver porque les quiero agradecer a ustedes", le expresó Fabricio a una de sus rescatistas.

Después de la tragedia, "como que nación una amistad con él y con la mamá; tenemos nuestros números (de teléfono) y nos hablamos", reveló.

"Yo le he expresado a Fabricio que nosotros hubiéramos querido hacer más (por las víctimas) pero no pudimos", explica la joven desde el lugar donde le aventaron la cuerda para salvarlo.

Marleny dice que ahora lo importante para ella y Fabricio es tratar de superar la tragedia desde perspectivas diferentes. Ella desde la óptica de olvidar la tragedia; y él, tratando de aceptar que no volverá a ver a sus amigos y hermanos de iglesia.

Momentos de impotencia

La joven tiene muy presente el instante en que la corriente se tragó el automotor que llevaba a los creyentes. Desde el momento en que se dio cuenta de que el bus estaba siendo arrastrado, buscó ayuda en todos lados. "Fui a la Cruz Verde dos veces y no me creyeron que el bus estaba siendo arrastrado", recordó con tristeza.

Al no aparecer ningún socorrista, indicó que optaron por tirarle unos lazos a Fabricio y a Melvin Méndez (este último falleció), para que lo amarraran al bus.

"El bus flotaba y la fuerza de la corriente reventó el lazo que el motorista amarró por la ventana", recordó. Ante lo apremiante de la situación, optaron por tirárselo a Fabricio y "fue en ese momento que lo sacamos", explicó.

A Marleny le embarga la tristeza cuando recuerda los gritos de las víctimas, pero son momentos que hoy, a un año de la tragedia, trata de olvidar. La iglesia Elim colocará hoy una placa conmemorativa en el lugar del fatal suceso.

 
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