La venta de mascarillas y alcohol en gel se ha disparado en los últimos días en establecimientos como farmacias y ferreterías. Las ventas han aumentado conforme a la alerta y el riesgo de una pandemia por gripe humana A H1N1.
El lunes, la gente empezó a comprar y preguntar más de lo usual. El miércoles, cuando el nivel de alerta emitida por la OMS llegó a 5, el grado de pandemia inminente, la demanda se multiplicó por cinco en algunos lugares.
En varias farmacias de la cadena Meykos, las existencias se agotaron ayer. Esperaban hasta el final de la tarde la llegada de un nuevo lote. En otras como Camila y San Nicolás también sorprendía la rapidez con que agotaba una y otra caja. La mascarilla más barata costaba dos coras.
En almacenes como Goldtree y Freund, las máscaras también están entre los productos más populares. "La venta se ha incrementado entre un 80 y 90%. Casi estamos a punto de agotar existencias, pero tenemos un proveedor local.
El gel también ha sido buscado, pero en menor cantidad porque hay otros más baratos. El que tenemos acá cuesta $2.50 y tiene esencia de limón", explicó Santos Rosales, gerente de Goldtree, sucursal Constitución.
En almacenes Vidrí, la encargada de Mercadeo, Yessica Cacaco, asegura que el registro indica que las ventas de mascarillas y alcohol en gel se incrementaron desde el lunes. A partir del miércoles, la venta fue excepcional.
"A algunos padres de familia les pidieron alcohol y mascarillas en el colegio. Otros los han llevado para estar listos en caso de que se confirme algún caso en el país. Ahora ya no contamos las existencias por día si no por hora", mencionó en alusión a la rapidez con la que los códigos se agotan en los estantes.
En Freund tienen disponible el modelo del respirador N95 que ellos venden sobre todo para personas que están en ambientes industriales, pero también se recomienda para espacios hospitalarios, sobre todo médicos que permanecen en sitios en donde hay riesgo de entrar en contacto con fluidos en aerosol.
Por ejemplo como cuando se entuba a un paciente que no puede respirar por si mismo.
Las imágenes de personas en ciudades como Distrito Federal en México impactan en población que ve como el problema de la nueva gripe puede llegar al país.
Las instituciones sanitarias ven con buenos ojos el uso de mascarillas, pero insisten sobre todo en las medidas de higiene como la principal barrera contra el virus. Lavarse las manos de forma habitual y usar el pañuelo cuando uno está enfermo son las principales acciones que pueden ayudar a combatir la pandemia.
En algunas unidades de salud y hospitales es común ver al personal médico con mayor protección de la habitual, especialmente mascarillas.
Para evitar que comerciantes inescrupulosos se aprovechen de la emergencia sanitaria que vive el país a causa de la influenza A H1N1, la Defensoría del Consumidor (DC) visitó 31 establecimientos comerciales, entre farmacias, ferreterías, supermercados y ventas informales. El objetivo es asegurarse que los precios de las mascarillas, guantes, alcohol y otros medicamentos como antihistaminicos tengan "precios razonables".
Esta supervisión se realizará de forma permanente en todo el territorio nacional mientras dure la emergencia, dijo ayer la directora nacional de Verificación y Vigilancia de la DC, Yesenia Salas.
Por el momento, no se ha podido determinar si los costos de estos insumos han sufrido algún incremento. Salas explicó que han pedido a los proveedores que les informen del costo que tenían los mismos antes de recomendar el uso de mascarillas para evitar el contagio del virus.
En el sondeo, la DC determinó que el precio promedio de una mascarilla de látex es $0.39, un par de guantes valen $0.23, medio litro de alcohol líquido ronda $2.62, un bote de alcohol en gel de 4 onzas $2.30 y medio litro de suero oral (sin sabor) alcanza los $3.65.
Salas explicó que en ferreterías el precio por una mascarilla puede ser mayor. Su costo lo define el tipo de material con el que está hecho. El comerciante que sea pillado con precios más altos de los reportados por los proveedores a la DC podría granjearse una infracción leve.
La DC vigilará que los precios y fechas de vencimiento de los productos estén visibles. La venta de un insumo vencido conlleva una sanción de hasta 500 salarios mínimos urbanos.
