La máxima fiesta religiosa en honor al Divino Salvador del Mundo culminó ayer con la solemne misa de la transfiguración del Santo Patrono de la República.
Una vez más, luego de que el pasado 5 de agosto tuviera lugar el acto de la tradicional "bajada o transfiguración" del "Todo Poderoso", la imagen del "Colocho" apareció ayer en compañía de la Virgen de los Pobres, Santa Patrona de Zacatecoluca, ante cientos de fieles católicos que llegaron de todas partes del país.
Pese a la incidencia de la influenza A H1N1 a nivel nacional, la presencia de la feligresía al festejo religioso fue notorio. Aunque a comparación del año pasado, los mismos católicos manifestaron haber percibido una leve disminución de asistencia de personas, debido a la enfermedad.
No obstante, los fieles se dieron cita en el atrio de Catedral Metropolitana y los alrededores de la Plaza Gerardo Barrios o Cívica. En este último lugar, previo a la liturgia hubo espacio de confesiones para que los fieles se prepararan para recibir el cuerpo y la sangre de Cristo.
En la homilía el arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas hizo énfasis en la importancia de estas fiestas titulares de la república, a la vez que habló acerca del significado de la transfiguración del Señor Jesucristo.
Asimismo pidió a la feligresía que ore porque se mejoren las condiciones en la vecina Honduras, entre otras peticiones.
"Oh!, Divino Salvador del Mundo, en este día (ayer) en que celebramos tu fiesta de mucha fe amor y confianza te consagramos nuestro país, que es tuyo y dichosamente lleva tu nombre. Te pedimos lo protejas y lo bendigas siempre", expresó Escobar Alas durante la misa.
Por su parte la feligresía sumó sus plegarias al Divino Salvador, por la buena salud de la familia, porque se mejore la situación económica, porque baje la violencia que acecha al país y por la paz mundial.
"Venimos a enseñarles a nuestros hijos que Dios es grande y poderoso" indicó la feligrés Idalma Jovel, quien viajó de Ilopango.
"Nosotros buscamos la paz, que no haya tanta violencia, pedirle este día (ayer) al Señor, al Salvador del Mundo... que ya no hayan tantas muertes" manifestó el fiel, Manuel Santos.
A la clausura de la fiesta religiosa asistió, el presidente de la república, Mauricio Funes y una comitiva de su gabinete de gobierno, así como el alcalde de San Salvador Norman Quijano y parte de su concejo municipal, entre otros funcionarios.
En representación de la iglesia católica, estuvo el nuncio apostólico del Vaticano, monseñor Luiggi Pezzutto, el obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez y párrocos diocesanos.
A ritmo y paso lento, la procesión del Divino Salvador del Mundo, recorrió las calles del Centro Histórico en la capital ayer.
Con las fiestas patronales también vienen las tradicionales carreras de cintas
El parque Tío Julio abre sus puertas a los residentes del municipio en estas Fiestas Agostinas.