La jornada de procesiones dedicadas al Divino Salvador del Mundo empezó a las 8:00 de la mañana, con al menos 15 asociaciones y hermandades católicas que llegaron muy temprano a la Catedral Metropolitana para dirigirse a la Iglesia El Calvario.
La 4a. y 6a. Calle Poniente, Avenida Cuscatlán Calle Rubén Darío y Calle Arce, entre otras, fueron testigos del fervor que llenó los corazones de grandes y chicos, de mujeres y hombres por igual.
Manuel Sánchez, de la Hermandad del Santo Entierro de Santa Ana, expresó que se levantó a las 4:00 de la mañana para abordar el bus que trajo a su congregación para participar en las procesiones y cargar la imagen del Divino Salvador.
La segunda marcha salió de El Calvario a las 11:00 a.m., hacia la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, en medio de las ventas ambulantes, con la imagen del “Colocho” cargada por hombres y de la Virgen de los Pobres, sólo por mujeres.
“Me levanté a las 5:00 de la mañana a preparar todo para venir a ofrecer este penitenciario, que es para recapacitar en todo lo malo y llevar una vida buena”, aseguró Jaime Calderón, un joven de 22 años que llegó de Santo Tomás.
A ritmo y paso lento, la procesión del Divino Salvador del Mundo, recorrió las calles del Centro Histórico en la capital ayer.
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