Según el presidente de la Cofradía del Divino Salvador del Mundo, Nick Mahomar, la historia que se guarda de los inicios de la fiesta es escasa, pero hay datos puntuales.
Se cree que las procesiones empezaron con la llegada a estas tierras de la imagen del Divino Salvador, allá por 1545, enviada por el Rey Carlos I de España, conocido como Carlos V de Alemania,
Sin embargo, el historiador Pedro Escalante desvirtúa esta tesis, pues por esos años la iglesia de San Salvador se dedicaba a la Santísima Trinidad, no aún al Divino Salvador del Mundo.
Fue hasta 1777 que Silvestre Antonio García esculpió la imagen del ahora santo patrono que recorre cada 5 de agosto la ciudad y a la que el pueblo llamó "El Colocho".
García se encargó de organizar las procesiones y el solemne acto de la Transfiguración hasta 1807. Desde aquel entonces la procesión salía de la Iglesia El Rosario hacia la Plaza de Armas, hoy Plaza Libertad.
La carroza con la figura se ubicaba en una esquina junto al extinto Cine Popular, hoy ruinas del Cine Libertad. Al final la figura iba a la Catedral Metropolitana, donde bomberos previamente escogidos se encargaban de bajarla.
En 1963 el arzobispo de San Salvador, Monseñor Luis Chávez y González decidió alargar el recorrido de la procesión, saliendo de la iglesia del Sagrado Corazón, en la Calle Arce, con una escala en la iglesia El Calvario, hacia la hoy Plaza Cívica.
Escalante afirma que antes de 1777, la capital salvadoreña celebraba cada 6 de agosto el Paseo del Pendón Real, en honor a la monarquía española, un desfile que recorría los alrededores de la Plaza de Armas.
Los desfiles, reinas de belleza y carnavales se agregaron a la celebración a lo largo de los años.
A ritmo y paso lento, la procesión del Divino Salvador del Mundo, recorrió las calles del Centro Histórico en la capital ayer.
Con las fiestas patronales también vienen las tradicionales carreras de cintas
El parque Tío Julio abre sus puertas a los residentes del municipio en estas Fiestas Agostinas.