Sin duda es una ruta para los amantes de la arqueología y del maravilloso Mundo Maya. Cada sitio muestra una cara diferente de esta cultura.
Joya de Cerén, ubicada en el kilómetro 35 1/2, carretera a San Juan Opico, La Libertad, y a una hora de San Salvador, se destaca por ser el único lugar del asentamiento que muestra la vida cotidiana de los indígenas.
El sitio arqueológico San Andrés, situado en el mismo departamento, es uno de los centros prehispánicos más grandes del país.
En la carretera que conduce hacia la frontera de Las Chinamas, a 300 metros de la entrada de Chalchuapa, Santa Ana, está Casablanca. En las pirámides excavadas se han encontrado vasijas, pipas de barro y ollas con ofrendas de jade, entre otras.
También cuenta con un taller interactivo de teñido de añil, donde el visitante puede participar creando su propio modelo de estampado, una vivencia muy interesante.
Siempre en Santa Ana está otro sitio de relevancia prehispánica, el Tazumal, donde se han identificado 13 estructuras, desde plataformas pequeñas hasta la estructura piramidal más alta de El Salvador, que tiene 24 metros de altura aproximadamente.
Los sitios arqueológicos están bajo la dirección de la Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador.
Todos tienen un horario de atención de martes a domingo, de 9:00 a.m. a 4:00 p.m.
La entrada es de un dólar para nacionales y $3 para extranjeros.
A ritmo y paso lento, la procesión del Divino Salvador del Mundo, recorrió las calles del Centro Histórico en la capital ayer.
Con las fiestas patronales también vienen las tradicionales carreras de cintas
El parque Tío Julio abre sus puertas a los residentes del municipio en estas Fiestas Agostinas.