PRESIDENTE OBAMA
"Debemos rehacer a EE.UU."

El nuevo inquilino de la Casa Blanca y líder mundial juró ante millones de espectadores en las escalinatas del Capitolio, donde se comprometió a enderezar los caminos torcidos para reenrumbar a la Unión Americana

Desde Washington, Estados Unidos
Tomás Guevara

Los líderes del congreso y el Vicepresidente de EE.UU. aplauden a Obama, sentado en el sillón Presidencial.

"Nuestra nación está en guerra contra una extensa red de violencia y odio. Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la codicia e irresponsabilidad de algunos... a partir de hoy debemos alzarnos y empezar de nuevo"


Fue una mañana fría que contrastaba con el radiante sol que iluminó Washington en la investidura del presidente número 44 de los Estados Unidos, Barack Hussein Obama, quien asume el liderazgo de la primera potencia del mundo en un momento de incertidumbre y grandes desafíos con la peor crisis mundial que afronta el país desde la Gran Depresión en la década de 1930 y que ha contagiado al mundo de pesimismo.

El presidente Obama evocó las memorias del padre de la patria George Washington que dijo: "Que se diga al mundo futuro que en la profundidad del invierno, cuando solo la esperanza y la virtud pudieron sobrevivir".

Frase que amarró el nuevo mandatario con las necesidades de sacar las garras y responder a la tempestad que azota al país y al mundo.

"De cara a nuestros peligros comunes, en este invierno de penuria, recordemos estas palabras eternas. Con esperanza y virtud, venzamos una vez más las heladas corrientes y soportemos las tormentas que vengan", dijo Obama en su estreno como presidente, que ha logrado dimensionar su nombramiento además por ser el primer presidente de raza afroamericana.

Ante un aproximado de un millón y medio de espectadores que desafiaron las gélidas temperaturas en el amplio paseo conocido como Mall de Washington y las calles aledañas al Capitolio, Obama centró su discurso en la crisis económica y en animar a un país que necesita reinventarse para desafiar las adversidades actuales y futuras.

"A partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y comenzar de nuevo el trabajo de rehacer Estados Unidos", dijo Obama a un alegre mar de personas en su discurso inaugural tras jurar en el cargo.

Dijo que el país se encuentra "en medio de una crisis" por las peores condiciones económicas en 70 años e involucrado en guerras en Iraq y Afganistán.

"Lo que se requiere de nosotros ahora es una nueva era de responsabilidad", indicó.
Prometió medidas audaces y rápidas para dar nueva vida a la economía de Estados Unidos y declaró a los millones que lo miraban en el exterior que "estamos listos para guiarlos una vez más".

 


Además, el presidente dijo a los países ricos y pobres que Estados Unidos ha entrado a una nueva era, y que tenderá la mano a aquellos pueblos que fomenten la paz y la democracia como valores supremos para el desarrollo, con un gesto de tolerancia también para credos, culturas, lenguas y religiones que convergen en el Estados Unidos actual.

"Seguimos siendo la nación más próspera en la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando esta crisis comenzó. Nuestras mentes no son menos inventivas, nuestros bienes y servicios no son menos necesitados de lo que eran el mes pasado o el año pasado.

Nuestra capacidad continúa sin disminución", dijo Obama que asume el mando con un país que acumuló, sólo el año pasado, 2.6 millones de desempleados, un sistema financiero tambaleante, una industria languidecida y un comercio deprimido.

Obama no ofreció soluciones inmediatas a su pueblo ante la grave situación, pero auguró que durante sus gestión se enderezarán los caminos torcidos que el modelo económico que catapultó al país a la cima, cavó al mismo tiempo las bases de garantía y control.

"No es hacernos la pregunta que si el mercado es una fuerza para bien o para mal. Su poder para generar riqueza y expandir la libertad no tiene comparación pero esta crisis nos ha recordado que sin un ojo vigilante el mercado puede salirse de control", dijo el presidente que comienza su gestión con negociaciones en el Congreso y el Senado para la aprobación inmediata de un paquete económico de 850 millones de dólares para robustecer la economía.

Durante un paseo triunfante por la Avenida Pennsylvania hacia la Casa Blanca en una limusina fuertemente blindada, Obama y su mujer encantaron a las multitudes que vitoreaban a su paso al bajarse del vehículo y realizar parte del camino a pie.
El personal de seguridad, parte de un contingente, mantenía una vigilancia cercana.

La asunción de Obama, de 47 años, hijo de un keniano y una mujer blanca de Kansas, estuvo llena de ceremonias y símbolos para los afroamericanos que sufrieron la esclavitud y posteriormente las políticas de segregación racial que los convirtieron en ciudadanos de segunda clase.

En un gesto a esa historia, Obama hizo un reconocimiento a las personas que construyeron el país desde su fundación, incluyendo a aquellos que "soportaron el azote del látigo y araron la tierra dura".

Países deben "abrir el puño"

El presidente Obama insinuó ayer al asumir el cargo una política exterior en la cual Estados Unidos podría incluso extender la mano a tiranos y corruptos que reconozcan su posición equivocada.
Pero puso como condición que deben tomar la iniciativa de "abrir el puño" primero.

Obama tuvo una sola referencia directa a un tema internacional cuando, dirigiéndose al "mundo musulmán" abordó los retos.

"Con el mundo musulmán, buscaremos una nueva forma de seguir adelante, basada en el interés mutuo y el respeto mutuo", dijo.

Obama se dirigió también a los gobernantes del mundo que "tratan de alentar el conflicto o culpar de los males de sus sociedades a Occidente".
"Sepan --les dijo-- que sus pueblos los juzgarán por lo que puedan construir, no por lo que puedan destruir".

Igualmente tuvo unas palabras para dictadores, corruptos y represores: "Para quienes se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y el silenciamiento de la oposición, sepan que están en el lado equivocado de la historia", dijo. "Pero les extenderemos una mano si demuestran voluntad de abrir el puño".

La condición de extender una mano a aquellos que puedan "abrir el puño" es equivalente en decirles que Washington no dará el primer paso.