Salvador Samayoa


Respuesta incorrecta
Jueves 25 de septiembre de 2008
Es cierto que algunos medios acosan al candidato del FMLN con preguntas que no le gustan, mientras tratan con excesiva benevolencia a su principal adversario en la contienda electoral

Pero tambièn es cierto que en otros medios y espacios de opinión el Frente goza de evidente simpatìa, escasos cuestionamientos y cuidadosa omisiòn de preguntas incòmodas.

Asì es la relaciòn de la prensa con los polìticos, al menos en los regìmenes que tienen diversidad real de medios y de partidos.

La situación de Venezuela es uno de los temas que más exasperan e irritan a Mauricio Funes. Un nuevo capìtulo de la insistencia de algunos medios en este tema y de la consiguiente molestia del candidato se produjo la semana pasada a la luz del informe de "Human Rights Watch" y de la reacciòn antidemocràtica del presidente venezolano, consistente en expulsar del paìs a los representantes de esta organización internacional.

La respuesta de Funes a los periodistas puede resumirse en tres elementos: En primer lugar, sostiene que la situación de Venezuela no es importante para El Salvador.

Los medios deben poner en agenda temas que preocupan a los salvadoreños, como el alza en el precio de los combustibles.

En segundo lugar, nos dice que el candidato del FMLN no tiene que meterse en los asuntos de Venezuela. Y para rematar, nos recuerda que Chávez gobierna Venezuela, no El Salvador.

Respuesta incorrecta. ¡Wrong answer!, le dice en las series de televisión el detective al delincuente, cuando responde que no tiene nada que ver con algùn otro implicado en el crimen. Y a continuación le muestra una fotografìa en la que aparecen juntos, departiendo amigablemente.

Tal vez sea cierto que Funes no es amigo de Chávez. Tal vez sea cierto tembièn que no se identifica con el mal llamado "Socialismo del siglo XXI", pero no puede negar que casi todos los dirigentes del Frente admiran a Chávez, comparten sus polìticas, aplauden sus desmanes y lo acompañan con mucha frencuencia y con ostentosa proximidad.

A Chicas lo hemos visto en Miraflores, en las pantallas de CNN, con su camisa roja, aplaudiendo al "comandante".

Al Diablito y a Luz Estrella en los aviones de PDVSA, a Ramiro y a Orestes en el barquito, en Maracaibo, a Nidia cualquier cantidad de veces, la ùltima en la tarima presidencial de Mel Zelaya, siempre muy cariñosa con Chávez.

Tienen derecho a ser amigos de Chávez? Sin duda, pero que no nos digan luego, a la vista de tan estrecha identificación, que su conducta polìtica no estarà influida por el "comandante".

Y que no nieguen que esa influencia puede ser importante, mucho màs importante para El Salvador, con perdòn de Funes, que el precio de los combustibles.

Sobre todo cuando puede verse, en el programa del Frente, una sustentación conceptual de pràcticas polìticas muy parecidas a las que se han implantado en Venezuela.

Chávez ha destrozado a su antojo el sistema judicial de su paìs, convirtièndolo en mero apèndice de la presidencia.

Ha instaurado de nuevo el militarismo, otorgando posiciones estratègicas de poder a los jefes castrenses y haciendo compras multimillonarias de armamento y equipo bèlico. Ha despedido a miles de empleados pùblicos acusàndolos de "enemigos de Venezuela".

Ha burlado la competencia electoral inhabilitando a decenas de lìderes opositores. Ha coartado la libertad de expresión. Ha implantado el autoritarismo y la intolerancia polìtica.

Y, ademàs, ha declarado sin reticencias, que està uniendo en una sola patria a Cuba, Venezuela y El Salvador. ¿Cómo no va a ser importante esa perspectiva para nuestro paìs?

El segundo elemento de la posición de Funes tambièn es discutible. Es difícil comprender porquè cuando ejercìa el periodismo podìa analizar todos los dìas, con sorprendente libertad, cualquier hecho polìtico y cualquier règimen sobre la faz de la tierra, y ahora que aspira a ser gobernante no tiene opinión sobre el modelo con el que màs se identifica su partido.

El tercer elemento amerita una reflexiòn especial. Nos recuerda el candidato del Frente que Chávez gobierna Venezuela, no El Salvador.

De acuerdo, pero a condiciòn de que no se ignore la abrumadora evidencia judicial sobre la intromisión del comandante en el proceso polìtico de Argentina, o la forma completamente abusiva de sus recientes regaños a los militares bolivianos y sus repudiables advertencias e insultos a los ciudadanos hondureños.