Salvador Samayoa
Paren los abusos
Jueves, 24 de julio de 2008
En el último estado de cuenta de una de mis tarjetas de crèdito me hicieron dos cargos que ya rebasaban el intolerable pero simple abuso y se situaban en la frontera del robo descarado. Uno de $60 por seguro contra fraude, que yo no habìa solicitado ni autorizado.

Otro de $25 por “cobranza administrativa”, que resultò ser un cargo por mora de un dìa. En realidad no habìa atraso, porque la fecha de pago cayò en domingo y yo paguè puntualmente el saldo completo al dìa siguiente, pero aún si el pago se hubiera hecho realmente con un dìa de retraso, era más que un abuso cobrar una mora de $25 por un saldo de $64.85 al que correspondìa un pago mìnimo de $1.08.

En otras palabras, no tenìan que cobrarme nada porque no tuve atraso en el pago, pero en caso de mora, me estaban cobrando $25 por atrasarme un dìa en pagarles un dòlar. Un mugre dòlar. Aparte de los cálculos raros que la ley les permite, la pura verdad es que me estaban aplicando un interès por mora del 2500% diario. Ni los màs renombrados usureros. Se imaginaràn los lectores la còlera del cliente, porque han vivido situaciones similares en incontables ocasiones. No quiero ni pensar en la magnitud del cargo si yo hubiera sido una de esas personas que por necesidad o por indisciplina hubiera tenido topada su tarjeta y se hubiera atrasado realmente en el pago.

Como tengo mecha corta y bastante mala uva, le gruñí de mala manera al pobre dependiente, que no tenìa ninguna culpa. Al final, me revirtiò ambos cargos con mucha amabilidad y encomiable eficacia.

Sin temor a equivocarme, puedo decir que hablo en nombre de toda la clase media al gritar con indignación que paren los abusos. Porque ocurren con demasiada frecuencia, no solo en las tarjetas de crèdito, sino en otras operaciones bancarias y en la facturación de otros muchos servicios. A ver si se enteran de una buena vez: la gente está engorilada y los va a penalizar con altìsimos intereses por mora en la protecciòn del Estado, en las facturas que el pueblo emitirà en enero y en marzo del pròximo año.

Este no es un asunto de instituciones que tramiten las quejas de los consumidores. La Defensorìa fue creada hace dos años, en agosto del 2005, y su presidenta hace todo lo que puede con ejemplar dedicaciòn, en honor a la verdad. Pero no es suficiente tener un lugar adonde quejarse. Lo que queremos es que paren los abusos.

Ya lo hemos dicho en otras ocasiones: tal vez la gente no estè convencida de que el FMLN tiene toda la capacidad necesaria para reconducir la situación econòmica y llevar bienestar a la población como por arte de magia, pero està bastante segura de que tendría menos complacencia ante los atropellos y pondría màs voluntad polìtica para frenarlos. Y eso ya serìa una reivindicación, aunque otras cosas siguieran igual o peor.

El gobierno y ARENA tienen la palabra. Si no proclaman con mucha mayor claridad y vigor su condena a los abusos, o no actùan con mucha mayor efectividad para frenarlos, dará igual que el candidato a la vicepresidencia se llame Zablah o Zubloh, dará igual que las cancioncitas de propaganda sean màs o menos bonitas, darà igual que hagan todos los micos y pericos que quieran hacer, porque la gente los castigará sin misericordia en las urnas.

Está claro que los verdaderos culpables de la ira social son los que abusan de la gente. Pero también està claro que los electores le pasaràn la factura al partido de gobierno, porque no se la pueden pasar a nadie más. A buen entendedor, pocas palabras.