Miguel Lacayo


Con Taiwan o con China
Domingo, 20 de Abril de 2008
En varias ocasiones he escuchado la pregunta ¿Por qué El Salvador mantiene relaciones políticas con Taiwán en lugar de con China Popular? La última se ha convertido en una potencia mundial, cuenta con una de las economías de mayor crecimiento y más grandes del mundo y la mayor parte de países del mundo mantienen relación con China y no con Taiwán.

Algunos, con corta memoria histórica y, sin pensarlo mucho, dan más peso a intereses económicos que a valores humanos. Nuestra relación con Taiwán data de más de 50 años, cuando aquella nación es creada por un grupo de personas que no desean vivir en China Popular bajo un sistema comunista. El Salvador se convierte entonces en uno de los primeros países en reconocer a la República de China (Taiwán) y nace la amistad entre ambas naciones.

Taiwán es un país amigo que cree y vive la democracia, promueve absoluta libertad de expresión, respeta los derechos humanos, y adonde sus ciudadanos respetan al medio ambiente. Sin hacer pompa, Taiwán ha contribuido a la formación de cientos de salvadoreños, ha apoyado al país en docenas de proyectos de desarrollo social y empresas taiwanesas por muchos años han empleado miles de personas en el país.

Con mucho esfuerzo, sacrificio, y disciplina, Taiwán se ha convertido en un ejemplo de desarrollo integral adonde sus ciudadanos, con un alto nivel educativo, han alcanzo un PIB per cápita superior a los US$16,000 (6.6 veces el de China Popular), además de una de las distribuciones de ingreso más parejas del mundo. En Taiwán "gana el que le pone ganas".

En cambio, en China "gana quien tiene conexiones políticas" y a pesar de los grandes logros económicos y que millones de chinos han dejado de ser pobres, este crecimiento tiene enormes costos escondidos de carácter humano. El crecimiento de China se acompaña de explotación laboral (el obrero típico trabaja 10 a 12 horas diarias con un día libre cada 14 días, con salarios de miseria), daños profundos al medio ambiente, opresión política, descarada piratería, y favoritismo para los que están cerca de los gobernantes.

Para mantener una relativa estabilidad política, China tiene que crear más de 7 millones de empleos al año, lo que implica que su economía debe crecer a un ritmo constante del 8% anual. Difícil tarea, si no imposible. Mientras esto se dé, los chinos, con su cultura basada en los principios de Confucio, podrán aceptar mucha opresión antes de estallar.

Pero los signos de una China efervescente ya se reflejan con el creciente número de protestas y demostraciones callejeras que sumaron 50 mil en el 2003, 70 mil en el 2004, y ahora con más de 200 demostraciones diarias.

El alto nivel de contaminación en las ciudades, la escasez de energía y de agua, el tráfico insoportable en las ciudades, y la inseguridad de la pertenencia de la tierra son cuellos de botella que pueden descarrilar el crecimiento de China.

Adicionalmente, a partir de este año, nuevos beneficios laborales obligatorios sumados a la eliminación de los incentivos a la exportación han incrementando el costo operativo un 40%. Esto se refleja en el mayor incremento en el costo de vida registrado en China en los últimos 11 años, afectando principalmente a la clase media.

La Cámara Americana de Comercio en Shangai reporta que más de la mitad de los fabricantes extranjeros en China piensan que China esta perdiendo su competitividad y uno de cada cinco está considerando moverse a otro país. Los precios de los productos chinos están incrementando de tal forma que se dice que China este año pasó de "exportar deflación, a exportar inflación".

Crecer económicamente, a expensas de la explotación de su gente, no es digno para el ser humano ni sostenible en el tiempo. China debe buscar priorizar valores por encima de un comercio que atropella la dignidad humana.

Prefiero el amigo que ha sido fiel, que comparte nuestros valores y que basa su desarrollo sobre una plataforma sostenible, Taiwán. Y me sumo a los que creen que "favor, con favor se paga" y "la amistad se demuestra cuando no es fácil ser amigo".