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Saca fracasa en intento de tomarse partido ARENA
Viernes, 18 de Diciembre de 2009
La expulsión de Tony Saca de ARENA cierra el capítulo de su período de control y su más reciente intento de usurpación del partido y pone candado al uso de este vehículo político como mecanismo para volver al poder.
Tony Saca fracasó en su intento de tomarse el partido ARENA y con su separación del partido se frustran sus intentos de jalarle la alfombra al actual liderazgo de ARENA. No midió bien las fuerzas. Tendrá Saca, si desea poder político, que sumarse de forma transparente al grupo de 12 que de forma conspiradora ha incitado y apoyado. Saca ha sido expulsado por traicionar a su partido, por regalar, aunque algunos dicen vender, las elecciones presidenciales. Ha sido expulsado por la pantomima y engaño en las supuestas primarias, por despilfarro de recursos, y por confundir popularidad con buena gestión. La expulsión es la consecuencia de despreciar los consejos de decenas de areneros experimentados, de querer socavar la institucionalidad del partido, y de entregarle 12 votos al FMLN dándoles mayoría simple en la Asamblea. Su comportamiento luego de ser el artífice de la pérdida de las elecciones presidenciales demuestra que él no ha entendido que la adulación en la política es como un chicle que se puede saborear pero que no se debe tragar. Normalmente al que adulan durante el ejercicio de una posición de autoridad es al “puesto”, no a la persona, pero él mismo se compró el efecto de los $84 millones en publicidad para levantar su imagen. Tony se la creyó y pensó que él era más importante que el mismo partido. Se equivocó al interpretar con sobre entusiasmo sus encuestas, las palabras al oído de sus acompañantes, y confundió popularidad con agradecimiento por compra de voluntades. “Muerto el rey, viva el rey” dice el dicho y ahora Saca, quien ya no cuenta con vehículo legítimo para seguir comprando voluntades ni con este instrumento de poder, más que los 12 que por su accionar han reconfirmado son sus súbditos, no puede ofrecer diputaciones, ni alcaldías, ni favores políticos, por lo que pocos serán los que le sigan; tal vez aquellos que han sido parte de su grupo cercano y que han sido copartícipes en los intentos de desestabilización del partido. A pesar de su intento de expresar sorpresa, se rumora que Saca estaba en El Salvador cuando este proceso de expulsión inició, también cuando lo llamaron repetidamente el sábado y se negó a tomar las llamadas, y luego salió del país el domingo, prefiriendo no presentarse personalmente ante el COENA el lunes. De todos es conocido que Tony Saca ha tenido agenda propia y que a pesar de decir una cosa públicamente, su actuación atrás de bambalinas ha sido muy diferente. ARENA trató de resolver esto a “las buenas”, platicando en privado y pidiéndole a Tony Saca que no siguiera intentando tomarse el partido a la fuerza y sin transparencia. ARENA fue tal vez demasiado tolerante y paciente en el proceso y ahora tendrá que trabajar más fuerte que nunca para restablecer un claro rumbo, renovar su liderazgo, y revitalizar su credibilidad. No obstante, muchos estaban pidiendo y esperando la expulsión de Saca y ahora el partido, habiendo limpiado su casa, podrá contar con muchas personas sanas y respetables que se sumaran a sus filas. |