Miguel Lacayo


El delicado rol de los bancos
Martes 18 de noviembre de 2008
En algunos momentos, para que los bancos no pecaran de exceso de prudencia, como cuando la banca no quería apoyar al sector caficultor después de los terremotos del 2001, debido a la baja en los precios del café, el gobierno ha tenido que intervenir, como en ese caso creando el FICAFE, que le dio oxígeno a uno de los generadores de empleo mas importantes del área rural.

La banca nacional, bajo estricta supervisión, sólida y rentable, en los últimos 15 años ha acompañado a nuestro país en su desarrollo, manejando responsablemente los ahorros del pueblo y apoyando los diversos sectores de la economía que han requerido créditos.

No obstante, ahora nuevamente el gobierno debe velar para que la responsable prudencia de la banca no se convierta en irresponsable acaparamiento del efectivo, dejando sin empleo a muchos salvadoreños.

FUSADES, analistas económicos, y gremiales han ejercido su papel solicitando, reclamando y exigiendo que el gobierno tome medidas financieras para mermar los efectos que la crisis internacional ya está imponiendo en nuestro país.

El gobierno ha respondido y pronto el BCR contará con un crédito del FMI por $1,325 millones, como línea de liquidez contingente (por si en un momento los bancos necesitan liquidez).

Adicionalmente, el BCR recibirá $500 millones del BID "para nuevos créditos productivos", los cuales deben ser usados responsablemente, "otorgando créditos a las empresas y las personas" para atenuar los efectos de la crisis y evitar que esta se profundice en nuestro país. Estos $1,825 millones superan la cifra requerida para darle confianza a la banca y al país.

Ahora la banca no tiene razón para dejar de prestar.

La banca, previo estos los logros del gobierno, actuando con prudencia ha buscado incrementar su liquidez para proteger los depósitos, pero lo ha hecho a costas de detener el crédito a sectores que son capaces de pagar.

La suspensión de créditos ha tenido como resultado que se han suspendido muchos proyectos de inversión, hay insuficiencia de crédito para el comercio, la economía se está desacelerando, y muchas empresas han realizado despidos masivos. Esto se puede comenzar a revertir ya.

Como dijo Manuel Enrique Hinds, "Es entendible que los bancos quieran ser prudentes, pero también deben entender que si cortan el crédito totalmente van a causar el mismo problema que ellos quieren evitar: sus clientes buenos no van a poder pagarles...

Hay que asegurar que la excesiva prudencia de los bancos no resulte en la peor imprudencia que pueden cometer - la de ahogar la economía ahogándose ellos mismos con ella".

Dada la relación entre créditos y crecimiento, la restricción de créditos al sector productivo y a hogares presenta un grave riesgo al crecimiento económico y su respectivo efecto en el empleo.

Los bancos mantienen a septiembre, en efectivo, el equivalente al 30% de los depósitos, posición de liquidez superior a la del cierre del 2007. No obstante esto, acumulado a septiembre, el aumento en el portafolio de créditos de 2008 fue de US$377 millones, menor a US$498 millones en 2007.

El sistema financiero del país es sólido, cuenta con la liquidez adecuada, los depósitos están estables y ahora tendrá acceso a la línea contingente que le permiten abrir la válvula de los préstamos.

Dadas las nuevas circunstancias, la situación del sistema no justifica la restricción del crédito. Ahora la banca debe actuar con responsabilidad y responder a su misión resguardando ahorros y prestando, más ahora en época pre-electoral cuando sus actos pueden incidir inadecuadamente en el estado emocional de los votantes.