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Que Funes demuestre quién manda
Sábado 18 de octubre de 2008
La urgencia de refinanciar la deuda es una excelente oportunidad para que Mauricio Funes demuestre que manda en el FMLN. Si quiere ser consecuente con la imagen de moderado y sensato que ha querido vender, debería ir pidiéndole al FMLN que actúe.
Este es el momento para que Mauricio Funes demuestre su liderazgo y nivel de influencia sobre el partido que representa. Si no se refinancia la deuda, será absolutamente claro que el Frente es un partido irresponsable y que Funes no manda ni es real su discurso de moderación. Los candidatos a Presidente, conscientes de que les tocaría gobernar en una época tempestuosa, deben tomar medidas para disminuir el riesgo financiero del país. Las economías emergentes, como la nuestra, tienen altas probabilidades de ser impactadas fuertemente por la iliquidez financiera internacional. Cuando los ciudadanos de un país de forma masiva convierten su moneda en dólares, los países enfrentan problemas de liquidez. Por ello, los ciudadanos del mundo buscan convertir sus monedas en monedas seguras como el dólar, razón por la cual el dólar se ha fortalecido contra las monedas del mundo. Aunque en este escenario El Salvador está mejor preparado que la mayoría de países, ya que en las cuentas bancarias y en el bolsillo tenemos dólares, sí tenemos razón para preocuparnos ya que, sumado a lo anterior, podríamos tener un problema de liquidez a mediano plazo con el vencimiento de los bonos en 2011. Es imperativo entonces que se apruebe el refinanciamiento de la deuda, AHORA que el dinero está disponible, pues no lo estará para siempre, y si tuviéramos que regresar a pedir préstamos entraríamos a la cola de todos los países con similares requerimientos. Podría ser que entonces no existiera disponibilidad y las condiciones seguramente serían mucho menos atractivas. Si Funes quiere respaldar con hechos su discurso de moderado y responsable, este es el momento. La espada de Damocles, el vencimiento de los préstamos, que tenemos sobre nosotros introduce riesgo al país y representa costos que son evitables. La aprobación del refinanciamiento de los Eurobonos y otros créditos por $950 millones reducirá dramáticamente el flujo de efectivo que requiere el gobierno ya que en lugar de tener que hacer grandes pagos de capital al vencimiento, tendrá la posibilidad de pagar la deuda en un plazo más amplio, de forma gradual. Adicionalmente, implica un ahorro en intereses de $50 millones al año, monto que puede ser dirigido a las áreas sociales, satisfaciendo la condicionante de algunos partidos. Refinanciar no incrementa la deuda, solo facilita el mecanismo de pago de la misma, de tal forma que el país estaría mejor preparado para enfrentar una crisis internacional de liquidez. Adicionalmente, el refinanciamiento reducirá la presión interna al alza de las tasas de interés ya que la iliquidez, o posible iliquidez, en el gobierno se traduce en iliquidez en el sector privado. Un gobierno con más liquidez promoverá más estabilidad en las tasas de interés y más acceso al crédito, el cual ya se está dificultando. Este no es el momento para que los partidos demuestren su exquisitez y presenten argumentos o razones que no vienen al caso. Basta de burda retórica. Ahora se requiere que todos los diputados y partidos políticos actúen acorde a la responsabilidad investida en ellos. El sector privado debe, con voz única, clara, y fuerte, exigirle a cada partido político su voto a favor del refinanciamiento. Los medios deben publicar con nombre, apellido y afiliación política los resultados de la votación. Quienes voten en contra estarán dando una muestra clara de enorme irresponsabilidad y ojalá sean castigados con el voto. Los candidatos, si tienen en realidad voz y voto sobre el accionar de sus partidos, deben exigir y lograr un voto responsable: la aprobación del refinanciamiento de $950 millones de la deuda. |