|
Buscando excusas para no prestar
Viernes, 12 de Diciembre de 2008
Esta parece ser la tónica del momento. La banca no está prestando; aunque si están sacando anuncios invitando a las empresas para que soliciten créditos y se frustren en el proceso. Muchos créditos rotativos los están convirtiendo en créditos decrecientes con lo que le reducen la liquidez y le restan capital de trabajo a sus clientes, obligándolos a contraer sus operaciones, reduciendo el empleo.
Créditos para proyectos de construcción para empresas sólidas y rentables, inclusive pre-aprobados, no se están desembolsando. Si no hay nuevos prestamos, paramos el crecimiento y propiciamos una recesión, con el consecuente desempleo. El exceso de prudencia de la banca puede hacer más grande la crisis. El Salvador es el país donde la banca cuenta con la mayor liquidez de la región. El crédito del BID de $500 millones puede usarse para nuevos créditos sin restar liquidez al sistema. El crédito contingente del Fondo Monetario nos brindara el blindaje solicitado por la banca, Fusades, y demás analistas económicos. Las condiciones están dadas para que la banca pueda jugar su papel responsablemente y ayude a dinamizar la economía. Pero recientemente escuchamos que para algunos bancos los $500 millones del BID son mucho dinero, para otros el costo muy alto, para otros el plazo es muy corto, a otros no le gustan las condiciones. Esto me suena a que la banca anda buscando excusas para no prestar. Actualmente existen millones de dólares en proyectos que han sido cancelados por los bancos y que podrían reactivarse. Los clientes están dispuestos a aceptar tasas más altas, temporalmente, ya los créditos más caros son los que no se obtienen. Para los empresarios 18 - 24 meses es plazo aceptable para una línea rotativa, más cuando la opción es tener que devolver dinero a los bancos o no tener nuevos créditos. En 18 meses tendremos un año de nuevo gobierno y el nivel de liquidez se habrá normalizado, si es que en algún momento ésta se reduce. Cuando la banca privada exhibe un comportamiento que no es acorde a las necesidades y realidades del país, alimenta el clamor de aquellos que abogan por una banca estatal más fuerte y con mayor participación o de aquellos que exigen regulación gubernamental más incisiva. Todos conocemos los riesgos de una banca estatal grande y politizada. A pesar de que los bancos del estado en los últimos 10 años han sido muy bien manejados, un banco que “no es de nadie” o que es “manejado por políticos que no son banqueros” puede implicar grandes costos para el país. Pero el comportamiento actual de la banca privada confirma que el país necesita una banca estatal más fuerte, con todo y sus riesgos, ya que una economía sin oxigeno le puede costar al país mucho mas que un banco mal manejado. Como ejemplo el caso de Canadá que cuenta con fuerte banca estatal que apoya aquellos sectores que la banca privada no encuentra atractivos. Esto da en que pensar ya que hoy parece que nuestra banca no encuentra ningún sector atractivo. El daño aun no es completamente irreversible. Aun se pueden reactivar proyectos de construcción, se puede dinamizar el comercio, y se pueden dar préstamos para la compra de vivienda, ente otros. Pero el tiempo apremia. El día de las elecciones presidenciales será evidente si la banca actuó responsablemente. Lo que es cierto es que será muy fácil evaluar el papel de la banca en los próximos meses pues los números no mienten y en este caso no se pueden ocultar. |