Miguel Lacayo


Programa Funes: Malabarismo de palabras
Martes 9 de septiembre de 2008
Mauricio Funes presentó su programa de gobierno y se aseguró de no presentar un plan de gobierno, el cual le hubiese obligado a ser más claro.

Dice que un programa de gobierno plasma las líneas estratégicas y no tiene que decir qué, ni cómo, ni con qué recursos las ejecutarán. Pero debe ser razonable para ser creíble.

El grave problema con lo que presentó, es que aparte de ofrecer el paraíso terrenal, está escrito para que no quede claro lo que quiere lograr y ni cuáles son sus reales objetivos. El lenguaje es elegante pero encubre el doble sentido y lo ambiguo, y no se compromete en lo concreto.

En reciente entrevista Funes dice que el Programa no se puede cumplir en cinco años, que él no puede asumir compromisos [específicos] ya que no conoce cómo va a recibir las arcas del estado. Esto a pesar de que las cifras fiscales las conocen sus asesores, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, y Fusades, quien las publica regularmente.

A pesar de haber firmado el Programa y asumirlo como gobierno" con un listado de apuestas estratégicas que "deberemos jerarquizar para determinar cuales podremos ejecutar en los próximos cinco años" y que esto lo determinará hasta que esté en el gobierno. Primero ofrece el cielo y la tierra y luego cambia postura y dice "deberemos jerarquizar". Los ciudadanos que voten por él, votarán en vacío, pues él no se compromete a cumplir con las promesas del programa.

El programa propone una "Reforma Fiscal Integral" pero cuando se le pregunta sobre esto, Funes contesta "no me voy a meter a detalles. Yo voy a la filosofía." De filosofía a números concretos hay un gran trecho y todos sabemos que de filosofía no come la gente, y que la filosofía no resuelve los problemas de los pobres.

Los salvadoreños merecen respeto y no es aceptable que Funes responda con juegos de palabras para barajarse las preguntas. Dice que "las comunidades y las ONGs tienen derecho a expresarse" en relación al pacto fiscal.

¿Pretende un "referéndum" al estilo Chávez? ¿Pretende imponer una democracia directa en lugar de nuestra actual constitucional democracia representativa? ¿Tendremos que esperar a que Funes tenga el insumo de "las comunidades" antes que aclare sus objetivos?

Desea "crear desde el estado los mecanismos que garanticen una participación del pueblo y que aseguren también la fiscalización de la cosa pública". Esta frase es sumamente preocupante ya que nuestra democracia representativa ya cuenta con dichos mecanismos.

¿Qué mecanismos "democráticos" alternos pretende incorporar? ¿Se refiere a la creación de círculos bolivarianos para que los vecinos se vigilen entre sí y se fomente la división de clases? ¿Hacia qué nueva estructura de estado y burocracia pretende llevarnos?

En la sección de política fiscal, literal d), propone el "establecimiento de un plan de emergencia fiscal ante la crisis nacional y los efectos de la crisis internacional" y que "este plan responderá por una parte, a la precariedad con que se reciban las finanzas públicas…" pero no da ningún detalle, ni de los objetivos ni de los posibles mecanismos a implementar.

Este es un inaceptable cheque en blanco ya que le da la libertad de pasarnos una factura excesivamente cara. Quiere los votos sin explicar cómo va a gobernar ni cómo va a solucionar los problemas.

Al presentar un programa y no dar explicación concreta sobre los reales objetivos dibujados en él, Funes da otra muestra de falta de seriedad y de su incapacidad para ofrecer soluciones reales. Demuestra que de muchas cosas sabe poco pero que de poco sabe lo suficiente para ser creíble y para gobernar.

Funes, con mucha habilidad, esquiva las preguntas difíciles y evade los temas espinosos, no da respuesta concreta a las preguntas y no explica cómo va a resolver los problemas, cambia el tema con habilidad y aunque no da las respuestas que el país necesita, sonríe y habla con buena dicción por lo que el electorado se puede llevar la impresión equivocada. La ambigüedad es su estilo de comunicación.