|
Por qué el candidato Funes no puede explicar su plan económico
Viernes, 06 de Febrero de 2009
Ya que Mauricio Funes ha sido muy escueto en sus explicaciones sobre su plan de gobierno y que incluso ha dicho “que no es necesario explicarlo”, me permito hacer referencia a comentarios que él expresó el 28 de enero de 2009 durante una entrevista en TCS.
Funes menciona que su Programa de Gobierno fue aprobado por el FMLN en agosto del año pasado, que tiene un equipo de trabajo listo para hacerle frente a la crisis internacional (aunque no menciona quiénes conforman el equipo), y que el debe seguir “construyendo confianza” y [dedicarse a] “desmontar mitos”. Funes dice “no estamos proponiendo un sistema económico que parta de anular la existencia de la propiedad privada”, pero es cuidadoso con el lenguaje ya que la Constitución garantiza la propiedad privada. Esta podrá seguir existiendo, pero la pregunta que él no contesta es si toda la propiedad privada será respetada o solo aquella que él y su gobierno consideren no se opone al interés social. Lo que hace falta es que Funes categóricamente enuncie que, si el fuese electo, no se llevarán a cabo estatizaciones como las que se han dado en Venezuela y Bolivia. Aunque del dicho al hecho hay un gran trecho y Chávez, Evo Morales, Correa y Ortega también ofrecieron respetar la propiedad privada pero al llegar al poder hicieron lo contrario. Por otro lado Funes dice “yo sí le voy apostar al mercado” pero pregona control de precios. ¿Será que el Sr. Funes pretende ser el que dicte el precio de los tomates y de los frijoles si es electo o será el mercado, la oferta y la demanda que los determine? Su lenguaje es contradictorio y ambiguo. Además, por respeto al electorado, debería tener la cortesía de dar explicaciones más detalladas. Funes dice que “la clase media tiene un problema de endeudamiento crónico, hay que darle una medida de salvataje” y para ello ofrece buscar créditos internacionales para que se permita refinanciar las deudas de las tarjetas de crédito y las deudas de la clase media. Pretende entonces que se usen recursos del Estado para salvataje de quienes han tomado la decisión individual de endeudarse más allá de sus posibilidades y que eso lo paguen el resto de los salvadoreños. El mejor uso del crédito sería para financiamiento de empresas que puedan generar más empleo. Salvataje sería una mala medicina, en cambio el crédito productivo sería una solución responsable al problema real. Funes parece no entender cómo se pueden usar los fondos de la AFP para financiar vivienda. A él no le queda claro que no se estarían regalando los fondos para construir vivienda, se estarían prestando, durante los años que todavía no se necesitan para pago de pensiones, y los pagos de estos créditos de vivienda serían la fuente de ingresos que permite que las AFP recuperen los recursos a tiempo para hacerle frente a los pagos de pensiones correspondientes. Funes llama irresponsable usar los fondos de las AFP para financiar vivienda aun cuando esto se ha hecho exitosamente por muchos años en países como Chile y España. La propuesta de Funes contrasta desfavorablemente con la propuesta de Ávila para quien “el mejor plan para aliviar el bolsillo es más y mejores empleos”, lo que incrementa los ingresos y la capacidad de compra, al mismo tiempo que incrementa la demanda y dinamiza el mercado, creando un círculo virtuoso. En cambio, la propuesta de Funes es muy escueta y lo poco que se conoce de ella es contradictoria y sumamente vaga. Estas ambigüedades son el resultado de un proceso donde el partido le impone al candidato su programa, que no tiene sustancia porque en realidad es una colección de críticas, buenos deseos y anhelos ideológicos. Al no tener contenido que conlleve a soluciones, es lógico que Funes no quiera explicar. |