Miguel Lacayo


Menos buses, solución al subsidio
Miércoles, 4 de Junio de 2008
A pesar del incremento de costos de vida que estamos viviendo y que el costo del pasaje afecta grandemente el bolsillo de los salvadoreños, los candidatos a la Presidencia todavía no abordan el espinoso tema del subsidio al diésel.

Pero para nuestra suerte, con la billetera en mano y haciendo numeritos, la Ruta 29 redujo en un 60% el numero de unidades que circulan durante las "horas valle", las horas de menor demanda.

Durante las horas pico mantienen en circulación cada una de sus 138 unidades, pero de las 8:30 a 11:00 a.m. y de la 1:00 a 4:00 p.m. sólo circularán 55 unidades, ya que únicamente éstas hacen falta. Esta decisión inteligente y empresarialmente correcta tiene implicaciones positivas para los propietarios de esta Ruta, para los capitalinos, y para el gobierno.

La Ruta 29 operaba 138 unidades desde las 6:00 a.m. hasta las 8:00 p.m., con un par de horas de descanso por unidad, un total de 1,656 horas diarias. Ahora con la reducción de unidades, el total se reduce a 1,200 horas diarias, o al 72% de las horas originales. De un día a otro, sin afectar a nadie, pues a nadie le interesa que circulen buses vacíos, esta ruta ha reducido sus costos operativos en 28%.

El mismo número de pasajeros hoy aborda una menor cantidad de buses, circulando menos vacías las unidades, lo que significa que a los buses en circulación se les ha incrementado el ingreso en un 38%. Todos los pasajes que pagan los capitalinos se concentran en un menor número de unidades.

El feliz resultado es mayor ingreso por bus operando y menor costo operativo, fórmula ideal para que los señores que operan el transporte publico incrementen su rentabilidad y dejen de pedir subsidio e incremento del pasaje, pues éstos ya no son necesarios al racionalizar el numero de unidades en circulación. Ellos mismos encontraron la solución a su "problema" de costos.

Al circular menos horas, los buses consumen menos combustible y lubricantes, gastan menos las llantas y requieren menos mantenimiento, y ya que los señores propietarios no le van a pagar a los motoristas para que se detengan la quijada, también se reduce el gasto en salarios. Ganan los dueños de la Ruta 29.

Los capitalinos también ganamos pues esta medida reduce en 28% la contaminación que emana de estos buses, mejora la circulación vehicular, y más importante, esto hace innecesario el incremento al pasaje.

Los propietarios de los buses aceptan "con hechos" que las unidades son innecesarias parte del día e incrementan el ingreso por hora-unidad en un 38%; el gobierno y los que pagamos impuestos nos ahorramos el obsceno subsidio que solo es fuente de corrupción, en el gobierno y en el sector de transporte publico.

La reducción de unidades durante las horas valle, y en algunos casos durante las horas pico, son la medida más sensata y más eficiente para enfrentar el incremento en el costo del combustible.

Esta medida, acompañada del retiro de las unidades más antiguas, y buen mantenimiento preventivo, la deben adoptar el resto de las rutas. Ojalá los señores candidatos, el gobierno, y los buseros hagan los numeritos y sean transparentes con ellos.