Manuel Hinds
La lucha por los votantes no alineados
Viernes, 30 de Mayo de 2008
El electorado puede dividirse en dos grandes grupos: los que simpatizan por un partido político en especial y tienden siempre a votar por este partido (a los cuales les podemos llamar el voto duro de estos partidos) y los que no tienen simpatía por ningún partido y deciden por quién votan en cada elección (a los que podemos llamar los no alineados).

El objetivo de cualquier partido es conservar el voto de sus propios simpatizantes y ganar el de la mayor parte de los que no tienen partido preferido, que son los que deciden las votaciones. Esto se ve muy claro en el país, en donde un partido con menos votos duros (ARENA, que tiene un voto duro de alrededor del 23 por ciento del electorado) le ha ganado consistentemente al FMLN, que tiene un voto duro bastante más grande (alrededor del 33 por ciento). ARENA ha ganado siempre con mayorías bien grandes porque ha capturado el voto no alineado. En el caso del Presidente Saca, por ejemplo, ARENA ganó con el 67 por ciento de los votos, dejando al FMLN sólo con su voto duro de alrededor del 33%. Como candidato, el Presidente Saca aportó 44 por ciento del electorado al 23 por ciento que aportó el voto duro de ARENA.

La encuesta recientemente publicada por CID-Gallup permite estimar la contribución del candidato en la campaña actual. Como se ve en la gráfica adjunta, mientras que el voto duro del FMLN equivale al 33 por ciento de los votantes, el candidato Funes está recibiendo intenciones de voto del 41 por ciento. Esto implica que Funes recibiría el voto de todos los simpatizantes del FMLN y además el de votantes no alineados representando el 8 por ciento del electorado. En el caso de ARENA, el número de votos que recibiría Ávila (20 por ciento) son menores que el voto duro del partido (23 por ciento). Esto implica que Ávila, en vez de sumar, le resta votos a ARENA en una cantidad igual a 3 por ciento del electorado. Este es voto duro de ARENA que no planea votar por el candidato de ARENA.

Es posible que ARENA tenga un plan para revertir esta situación. Es tiempo de que lo ponga en práctica, recordando que esta vez no tienen la colaboración espontánea del FMLN, que en elecciones anteriores tuvo candidatos que aseguraban que nadie fuera del voto duro del partido votaría por ellos.