Manuel Hinds


La ignorancia es atrevida
Martes, 28 de Julio de 2008
Como estuvo de moda a fines de los años setenta y principios de los ochentas, en los últimos meses se ha vuelto elegante usar la palabra “progresista” para significar personas que apoyan o promueven políticas de intervención estatal en la economía, similares a los que se aplicaron y fracasaron en el país en los años ochentas.

La gente se traga este término cargado de ideología-y de ideología equivocada para ser más precisos-sin chequear si la realidad corresponde con esa apreciación de lo que es “progreso”.

FUENTE: Fraser Institute, 2007

Si la palabra “progresista” significara lo que sugiere-es decir, que la persona que es “progresista” está asociada con el progreso-uno esperaría, al escucharla aplicada a los que promueven la intervención estatal en la economía, no sólo que los países más avanzados del mundo tuvieran economías menos libres que las de los atrasados sino que, además, sus economías se hubieran ido volviendo menos libres con el paso del tiempo. Esto simplemente no es así. Los países más desarrollados tienen las economías más libres del mundo. No sólo esto. Las reformas que estos países han hecho en los últimos veinticinco años han sido para volver sus economías más libres, no para aumentar la intervención del estado. La gente que piensa lo contrario se sorprenderá al ver la gráfica anexa, que muestra que países social demócratas europeos-como el Reino Unido, Suecia y los otros países nórdicos como Finlandia, Noruega, Islandia y Dinamarca-tienen economías que son mucho más libres que las de Centro América y Latinoamérica en general. Se sorprenderán también de ver que estos países, que son realmente progresistas-no sólo son ricos sino también tienen los indicadores sociales mejores del mundo-han vuelto más libres sus economías en los últimos veinticinco años. Así, por ejemplo, el índice de libertad económica de Suecia subió de 5.6 en 1980 a de 7.4 en 2005; en el mismo período el Reino Unido subió de 6.5 a 8.1, y el promedio de los países nórdicos de 6.2 a 7.6. Si usted se traga la idea de que promover la intervención estatal en la economía es “progresista”, usted tiene que redefinir el idioma y aclarar que para usted el Congo (la economía menos libre del mundo y una de las más pobres) es “progresista” y que Suecia (una de las economías más libres y más ricas del mundo) es “regresiva” o “reaccionaria”. Dentro de los “regresivos” usted tendría que incluir también a Suiza, Austria, Finlandia, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Alemania, Dinamarca, Noruega, Australia, Singapur, Hong Kong, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Canadá, etc., etc., que tienen índices muy altos de libertad económica, y dentro de los “progresistas” a África, Haití, Bolivia y a todos países más pobres del mundo, que tienen índices muy bajos de libertad económica.

Bien dicen que la ignorancia es atrevida...