Manuel Hinds
¿Qué está pasando en el FMLN?
Sábado 27 de septiembre de 2008
El candidato Mauricio Funes dio un discurso muy interesante en el Noveno Encuentro Nacional de la Empresa Privada (ENADE).

No fue interesante porque dijera algo nuevo, que no hubiera dicho antes, sino porque dijo lo mismo que ha venido diciendo desde que es candidato, y porque lo hizo a pesar de que hace apenas unos días Medardo González, Coordinador General del FMLN, lo contradijo en forma brutal en varios temas claves de la campaña. Estos temas incluían la dolarización, el tratado de libre comercio con los Estados Unidos y la ley de amnistía, todas acciones que el candidato ha dicho repetidamente que no va a revocar y que el Coordinador General dijo recientemente en una entrevista del periódico El Faro que el partido no abandonaba la idea de derogar. Como lo resumieron los entrevistadores de ese periódico, el Coordinador del FMLN explicó las prudente postura pública tomada por el candidato Funes como “que se trata de una obligación de estrategia electoral”-con lo que cualquiera entiende que según el Coordinador del FMLN las promesas que el candidato Funes ha hecho en estos temas son palabras vacías, proferidas sólo para atraer votos engañando a la ciudadanía con respecto a lo que el candidato y el FMLN harían en caso de ganar-. Como el Coordinador mismo dijo: “No, el FMLN no está reconstruyendo su identidad ideológica a partir de la campaña, nosotros tenemos definiciones claras. Otra cosa son los asuntos electorales”.

El Coordinador del FMLN se hizo una acusación muy grave a sí mismo en esa entrevista al confesar, con toda naturalidad, que la estrategia de su partido está basada en mentirle a la población para propósitos electorales-con lo cual le dio la razón a los de ARENA que dicen exactamente eso. Eso ya está claro. Lo que queda por aclarar es si Mauricio Funes es parte consciente de ese engaño o no. Y es por eso que el discurso que dio en ENADE, y más aún las declaraciones que dio inmediatamente después, fueron interesantes. En estas declaraciones Funes confirmó su discurso y negó ser un títere, voluntario o involuntario, de una cúpula del partido que lo estaría usando sólo para ganar las elecciones. Al hacerlo, confrontó directa y explícitamente al Coordinador del partido-por ejemplo, respondiendo a la pregunta de si él había consultado al Coordinador sobre las declaraciones hechas en el ENADE con una pregunta desafiante: “¿Y por qué tengo que consultar a Medardo?”-.

Hasta ahora, los que han hecho cosas como esta han tenido que abandonar el partido. El FMLN es un partido autoritario y su organización se mantiene en la medida en la que el jefe máximo tenga la capacidad de castigar a los que se salen del huacal. Pero sacar del partido a Mauricio Funes no sería nada fácil. No sólo es el candidato sino es además el único en la historia que ha puesto la presidencia a distancia de tiro del FMLN, y lo ha hecho precisamente porque ha mantenido una postura moderada. Hasta ahora, Funes ha perdido las confrontaciones que ha tenido con la cúpula -se tuvo que replegar con los nombramientos de los diputados y con el Programa de Gobierno, y ha tenido que aceptar que un diputado que él juró que no iba a correr de nuevo sea nombrado en la planilla del partido-. Pero Funes sigue confrontando y con eso ha entrado en un camino sin retorno. La cúpula no puede darse el lujo de ser exhibida como débil por un candidato respondón. Si su oposición es sincera, llegará el momento en el que el FMLN será muy pequeño para que quepan en él Mauricio Funes y la cúpula. Uno de los dos tendrá que salir. Si la que sale es la cúpula, entonces podremos comenzar a creer que hay cambios en el FMLN.