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La sorda campaña
Lunes, 27 de abril de 2009
La amenaza más grave que tiene el país es que hay una sorda campaña orientada a conseguir que se revierta la dolarización y se reintroduzca el colón.
Como se puede ver en las Estadísticas Financieras Internacionales del Fondo Monetario Es infantil y peligrosa porque ignora que cuando el Banco Central emite dinero, pierde reservas internacionales porque los nuevos colones generan mayor demanda de bienes y servicios, que incluyen muchos bienes y servicios importados. Para no perder más reservas, los bancos centrales devalúan la moneda y eso aumenta la tasa de inflación. Para detener las devaluaciones hay que subir las tasas de interés, para que la gente prefiera depositar en colones que se devalúan que en dólares. Es por esa razón que los países que han puesto la maquinita a funcionar han perdido reservas, han sufrido devaluaciones, tienen tasas de inflación y de interés más altas, o todas estas cosas juntas. Vea usted estas combinaciones en la tabla adjunta. Son estos los países, los que han hecho lo que los que apoyan el regreso del colón quieren hacer, los que han sentido la crisis más gravemente. Si fuera cierto que el Banco Central puede crear dinero impunemente, ninguno de los países de la región que tienen monedas propias necesitaría dólares -y los necesitan igual que El Salvador, e igual que nuestro país, están tomándolos prestados del Banco Mundial, el BID y el Fondo Monetario Internacional. Pero los que quieren el regreso del colón quieren más dinero que el que estas instituciones pueden dar, y, muy importantemente, quieren que el gobierno pueda obtener préstamos del Banco Central, que no requieren mayoría calificada en la Asamblea Nacional (en realidad ninguna mayoría) para que esos fondos lleguen al gobierno. Así, según ellos, se van a liberar de tener que buscar compromisos con la oposición para que el gobierno reciba dinero. Esta es la manera en la que los sandinistas crearon la hiperinflación de Nicaragua en los años ochenta. El presidente electo prometió solemnemente que no revertiría la dolarización del país. Confiemos en que cumpla esta promesa y no preste oídos a las sirenas que le cantan que puede hacer todo lo que quiera poniendo al Banco Central a imprimir dinero. Se pasaría el resto de su período tratando de reducir la tasa de inflación y las tasas de interés, tratando de compensar por la fuga masiva de capitales y la extinción de las reservas del país, y tratando de parar las devaluaciones. Es lo peor que le puede pasar a un presidente, especialmente en medio de una crisis mundial. Esperemos que el presidente Funes pueda ver detrás de los cantos de sirenas. |