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La crisis que no es nuestra... y la nuestra
Miércoles, 26 de Noviembre de 2008
La evidencia muestra que los votantes que harán la diferencia en las elecciones presidenciales son personas de ideología moderada que no quieren una revolución de tipo Castrista o Chavista, sino un cambio dentro del mismo sistema que resulte en una mejoría en varias dimensiones –incluyendo primordialmente la económica, en sus manifestaciones en el empleo y el costo de la vida–.
Muchos de ellos piensan que el candidato Mauricio Funes es la persona más idónea para liderar este cambio. La ironía del caso es que el miedo de lo que el FMLN pueda hacer en el poder es la causa principal de la contracción económica que está afectando a nuestro país y que está resultando en reducciones del crédito y aumentos en el desempleo. Es curioso que haya tanta gente que crea esto ya que el partido del candidato Funes, el FMLN, se ha opuesto consistentemente a la creación de nuevos puestos de trabajo a través de oponerse a créditos internacionales que los hubieran creado en los últimos años-directamente en los proyectos mismos e indirectamente en las industrias y otras actividades que habrían vendido cosas a los empleados en dichos proyectos. Más aún, con sus discursos radicales ha logrado asustar a los empresarios de todo tamaño de tal forma que ellos disminuyen sus inversiones cada vez que se acercan las elecciones, y más aún en las actuales porque en ellas el FMLN tiene más probabilidades de ganarlas que en las ocasiones anteriores. El récord de los partidos hermanos del FMLN –como el Sandinista en Nicaragua, que el FMLN ha apoyado hasta en su negación de la democracia en las recientes elecciones municipales– es terrible en términos de inflación. Como se ve en la gráfica anexa, que muestra cómo han subido los precios desde enero de 2006, los países con las inflaciones más altas en la región son Venezuela y Nicaragua, que son los países manejados con la ideología del FMLN. Y lo son por bastante. Mientras que los precios han subido en un 17% en El Salvador, lo han hecho en un 44% en Nicaragua y en un 73% en Venezuela. Los que crean que el FMLN va a lograr inflaciones más bajas que se vean en ese espejo. A la contracción que está sufriendo nuestra economía actualmente están contribuyendo dos grandes factores. Uno es la crisis internacional, que se desarrolló sin que tuviéramos nosotros participación alguna. La crisis nos ha llegado de afuera. Pero hay una crisis que nosotros mismos hemos creado, y que la creamos cada cinco años y que esta vez es mucho peor que nunca -la crisis que proviene del miedo de todos los empresarios tienen de las políticas que podría perseguir el FMLN en caso de ganar, que incluyen las que han resultado tanto en Venezuela como en Nicaragua en grandes inflaciones, confiscaciones, y caídas drásticas en la producción y el empleo. Ese miedo es natural y lógico. Lo que no es natural es que haya personas que crean que los que asustan así a los productores harán en el poder que se produzca más en el país. Todavía hay tiempo para reflexionar y darse cuenta de que el FMLN no está ofreciendo lo que la población quiere: el progreso día a día dentro de un ambiente de estabilidad de precios. |