Manuel Hinds


Las burbujas
Lunes, 23 de mayo de 2011
En varias ocasiones he hablado de la alta probabilidad de que los precios de los productos primarios (“commodities”) estén tan altos como consecuencia de una burbuja que eventualmente va a reventar, generando crisis muy profundas en los países que exportan estos productos y afectando nuestras exportaciones de café.

¿Qué es una burbuja? Es un proceso por el cual los precios de un activo (es decir, una cosa, como acciones, o hierro, o trigo) sube violentamente, llega a un máximo, y luego cae tan o más violentamente de lo que subió. La gráfica 1 muestra una clásica burbuja, la de las acciones en la bolsa de Nueva York durante los años veintes. Como se ve en la gráfica, los precios de las acciones habían subido poco en los cincuenta años antes de 1922.

De repente, comenzaron a subir a gran velocidad hasta 1929, y luego cayeron catastróficamente.Los precios no regresaron al nivel de 1929 hasta 29 años después, en 1958. Esta es una burbuja. ¿Qué genera las burbujas? En la base de todas las burbujas hay un banco central que está creando dinero en exceso. Hay dos maneras en las que este dinero se convierte en burbujas. El primero es a través de especulaciones que se salen de cauce.

El proceso comienza cuando el dinero excesivo se convierte en demanda por activos (acciones, hierro, trigo, etc.). Esta nueva demanda lleva a un aumento drástico en los precios de esos activos, volviendo ricos a muchas personas que lo poseen. Eso entusiasma a muchos más, que deciden invertir en esos activos para beneficiarse de los aumentos de precio. Esto, a su vez, atrae a más gente, que compra más, con lo que los precios suben aún más.

En este proceso, llega un momento en el que el precio del activo pierde toda racionalidad— es decir, se vuelve demasiado caro para el servicio que puede proporcionar. Si el hierro, por ejemplo, se vuelve demasiado caro, ya no puede usarse para construir, porque nadie podría pagar las construcciones hechas con hierro. En ese momento, la demanda por hierro disminuye, y los precios caen.

La gente que había comprado hierro sólo para especular se asustan porque si los precios caen van a perder en vez de ganar. Deciden entonces vender su hierro, con lo cual el precio disminuye aún más, con lo que más gente vende…y así hasta que el precio colapsa al nivel que tenía antes de la burbuja, o menos aún. Esto es lo que pasó con las acciones en los años veinte y treintas..

La gráfica 2 muestra otra burbuja, más conocida en El Salvador—la de los productos primarios en los años setenta, que la gráfica muestra para el caso del café. La historia fue la misma. Mucha gente compró café para almacenarlo y ganar mientras los precios subían. Pero llegó un momento en el que los precios bajaron y tuvieron que vender. Los precios colapsaron.

La segunda manera en la que el exceso de creación de dinero se convierte en burbujas es a través de la demanda por todo tipo de bienes y servicios. La gráfica 3 muestra un ejemplo raro de este tipo de transmisión: dos burbujas seguidas—una que reventó en julio de 2008 y otra que todavía no ha reventado—en tres grupos de productos: comida, primarios sin petróleo y petróleo.

En estos casos el mecanismo de transmisión, más que las inversiones especulativas, es el exceso de demanda generado en Estados Unidos por la creación excesiva de dinero, que se convierte en una enorme demanda por productos importados. Esto crea el mercado para las exportaciones chinas, que a su vez genera la gran demanda por productos primarios.

Esto aumenta sus precios. Es bien claro en la gráfica que la segunda burbuja no pasará mucho tiempo sin explotar como sucedió en 2008. Usted puede creer que eso no importaría porque los bancos centrales crearán aún más dinero y los precios volverán a subir otra vez, como pasó en 2010 y 2011.

Pero eso es muy improbable porque las circunstancias han cambiado. El problema ahora es que, diferente de 2008, ya la inflación está subiendo en Europa y Estados Unidos, por lo que ya sus bancos centrales no podrán crear más dinero. El gasto en Estados Unidos y Europa bajará, China exportará menos, habrá menos demanda por productos primarios, y los precios de éstos caerán. Si esta caída se da, El Salvador se vería afectado de dos maneras.

Primero, por una caída en los precios del café. Segundo, porque algunos países de Centro América, que importan bienes salvadoreños, verían sus exportaciones y su producción caer violentamente. Pero los países que más sufrirían serían los de Sur América, que dependen casi totalmente de los productos primarios. Venezuela, Bolivia y aún Chile estarían a punto de terminar.

Será interesante ver el impacto político que esto tendrá en la región. Muchos regímenes que presumen de estar creciendo rápido por tener buenas políticas económicas descubrirán que lo que tenían era suerte de tener precios altos en sus exportaciones de bajo valor agregado. Los largos booms de Argentina, Brasil, Perú, Colombia, Paraguay, Ecuador, Venezuela, Bolivia y aún Chile estarían a punto de terminar.

Será interesante ver el impacto político que esto tendrá en la región. Muchos regímenes que presumen de estar creciendo rápido por tener buenas políticas económicas descubrirán que lo que tenían era suerte de tener precios altos en sus exportaciones de bajo valor agregado.