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¿Populismo o seriedad?
Sábado, 21 de Junio de 2008
¿Qué gana las elecciones en El Salvador? ¿La seriedad o el populismo? Ha sido lugar común por muchos años el creer que las elecciones son competencias de crudo populismo, que se ganan ofreciendo más cosas a más gente que el adversario y alimentando la envidia de los votantes prometiendo la destrucción del sistema y de los ricos y poderosos.
Esto parece ser cierto en otros países. Por ejemplo, el Presidente Evo Morales de Bolivia ganó las elecciones con una campaña altamente populista que incluía las promesas de terminar con el capitalismo, con la inversión extranjera y con los norteamericanos. El Presidente Rafael Correa de Ecuador también corrió con una campaña altamente incendiaria, en la que prometió convertir a Ecuador al “Socialismo del Siglo XXI”, definido en los términos extremistas del Presidente Hugo Chávez de Venezuela y no como lo definen los socialistas avanzados europeos. Adicionalmente, Correa prometió acabar con la dolarización y con el entonces planeado Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos. En estos países, el radicalismo de esos candidatos y el populismo de sus ofertas les aseguraron el triunfo. Allí, los candidatos querían que se les asociara con Chávez, con sus extremistas ideas y con su rabioso anti-norteamericanismo. Este no es el caso en El Salvador. No hay ningún partido que quiera que se le asocie con Chávez o con sentimientos anti-norteamericanos. El candidato del FMLN, un partido que obviamente tiene nexos con él, y que en el pasado ha llegado a quemar la bandera de Estados Unidos en manifestaciones públicas, se deshace en explicaciones en las que, sin hablar mal de Chávez, trata de establecer una distancia con él. Igualmente, ha viajado más de una vez a Estados Unidos a entrevistarse con altos funcionarios del ejecutivo y con miembros del Congreso y del Senado, y ha dado declaraciones en las que sugiere que tiene excelentes relaciones con ellos. Diferente de Correa y Morales, el candidato Funes no se ha tomado fotos con Chávez sino con el Presidente Lula de Brasil y con civilizados líderes socialistas europeos. Evo Morales se viste con chumpas bastante bayuncas; al candidato Funes le gusta que lo vean muy bien vestido de saco y corbata. En su campaña, diferente del candidato Ávila de ARENA, el candidato Funes no ha ofrecido nada. Nadie lo puede acusar de hacer ofertas populistas. Lo único que ha prometido es no echar para atrás ni la dolarización ni el TLC con Estados Unidos ni el sistema de libre mercado. Es decir, él busca proyectar la imagen de ser un político moderado, responsable, que quiere realizar cambios que mejoren al país, no que lo quiebren y lo lleven a conflictos. Y no ha gastado mucho dinero en anuncios . Y va ganando, cada vez con mayor ventaja. Usted, señor lector, puede creer o no en la habilidad del candidato Funes de mantener al FMLN dentro de los límites de lo razonable y prudente. Pero ese no es el punto que estamos discutiendo. El punto es que lo que gana en El Salvador no es el populismo sino la seriedad del candidato y sus propuestas. Quienquiera que desee ganarle a Mauricio Funes tendrá que entender esto. Si se va por ofrecer todo a todos la gente no le va a creer y va a perder las elecciones. |