La inmolación de los servidores públicos
Miercoles, 20 de Agosto de 2008
El candidato Funes dijo recientemente en televisión que él pondría el colón nuevamente en circulación, sin quitar el dólar, lo cual es permitido por la Ley de Integración Monetaria. Esto es cierto. La pregunta es: ¿por qué querría el gobierno que la gente tome colones y cómo haría para que el pueblo los tome? Por supuesto, el Banco Central no puede regalar los colones. Hay dos posibilidades principales a través de las cuales el Banco Central puede pasar colones a la gente. Una es voluntaria. Esta posibilidad es irrelevante porque nadie ha querido usarla. La otra es forzar a la gente a tomarlos. Veamos en los siguientes párrafos cómo serían estas posibilidades.
La primera es que haya gente que pida que le den colones en vez de dólares en el banco. Eso es algo que siempre se ha podido hacer pero los bancos dejaron de tener colones porque nadie los pedía—seguramente porque la gente entiende que los precios no le van a variar si usted paga en colones o en dólares, de tal forma que si un galón de diesel cuesta cinco dólares y usted quiere pagar en colones el precio sería 5 por 8.75 = 43.75—. Si usted creía que le iba a costar cinco colones, el gasolinero muy pronto lo sacaría de su error. Es decir, el andar con colones no le daría ninguna ventaja en términos de precios. Sí podría darle un problema muy serio: mucha gente no querría aceptarle el pago, incluyendo muchos que se llenan la boca diciendo que la dolarización es una barbaridad. Le pedirían dólares. Muy probablemente, le cobrarían un precio más caro en colones para cubrir el costo de ir al banco a cambiarlos de regreso a dólares porque a nadie le interesaría andar con dos tipos de moneda en la bolsa, multiplicando y dividiendo por 8.75 para convertir un tipo de moneda en el otro. El FMLN tiende a tener ideas imprácticas pero ésta es demasiado impráctica aun para ellos. No es para que la gente ande con dos tipos de moneda, multiplicando y dividiendo por 8.75 que el candidato Funes podría decir que va a poner colones en circulación.
La otra posibilidad es que el Banco Central emita colones para prestárselos al gobierno para que éste pague con ellos a los que no pueden defenderse: los salarios de los trabajadores del sector público. Esto sí puede ser un motivo, ya que el gobierno podría obtener recursos sin tener que ir a la Asamblea. El grave problema de esta viveza es que lleva a tasas crecientes de inflación—es lo que llevó a Nicaragua a la hiperinflación en el primer régimen sandinista y es lo que está causando que Nicaragua tenga la segunda inflación más alta de Centro América (casi empatado con Venezuela)—.
Al introducir los colones masivamente a la circulación, habría exceso de colones y el precio de éstos comenzaría a bajar, de tal forma que la gente recibiría los colones a precios cada vez más bajos—tomándolos a 10 colones por dólar, luego a 12, luego a 20, etc.. Mientras más colones creara el Banco Central, más baratos se volverían estos en términos de dólares, de tal forma que el gobierno, al pagar a los servidores públicos en colones, les estaría efectivamente bajando el salario. Esto llevaría a crear dos clases de ciudadanos: los de primera, que ganarían en dólares, y los de segunda o servidores públicos, que ganarían en colones y se verían sujetos a la continua devaluación del colón. Por supuesto, la inflación sería más alta para los de segunda, porque los precios subirían no sólo por la inflación del dólar sino además por la devaluación del colón.
El gobierno podría pagar sus compras con colones también. Pero los vendedores se podrían defender subiendo los precios para compensar por la devaluación del colón. Sólo los servidores públicos serían los sufridos. .