El alto costo de la ambigüedad
Jueves 16 de julio de 2009
En una entrevista de televisión en la mañana del martes 14, el Ministro de Obras Públicas hizo un esquema muy claro de las políticas que va a implementar en los próximos años.
Dentro de éstas incluyó su intención de dar una alta prioridad a la realización de obras de protección a comunidades físicamente vulnerables -como las que están situadas en quebradas y otros lugares peligrosos- así como también a obras de infraestructura gubernamental que también se encuentran en estado precario y presentan una amenaza para la población.
Puso en su contexto la necesidad de terminar las obras que quedaron no sólo sin terminar en el gobierno pasado sino que además quedaron inmersas en conflictos legales muy espinosos.
Todo esto fue importante. Igualmente importante fue el hecho que en ningún momento el Ministro usó lenguaje populista o prometió cosas en las nubes. No se apartó de la racionalidad en su argumentación. Dejó muy claros sus propósitos, y son propósitos muy racionales y deseables.
Pero quizás lo más importante fue lo que anunció con respecto a la corrupción. Dijo que tiene tres ejes principales de acción en este tema. El primero es un mapa de las oportunidades de la corrupción en el ministerio, elaborado con la ayuda de la AID en la administración anterior.
El ministerio va a trabajar, con la ayuda de la AID, en minimizar las oportunidades de corrupción en estos puntos, dando más transparencia a los procesos.
El segundo es la concretización en su ministerio de un convenio que el gobierno del Presidente Funes ha firmado con Transparencia Internacional, la institución más prestigiosa del mundo en términos de vigilar por la transparencia de los manejos de los recursos públicos.
Como parte de este arreglo, se creará una unidad independiente del ministerio que dará seguimiento a todos sus procesos para evitar la corrupción y denunciarla si es que se de.
El tercero es la publicación en la web de todos los contratos y compras del ministerio para que cualquiera pueda ver en qué se van a gastar los recursos de los contribuyentes. Al final de la entrevista, el Ministro miró a las cámaras y dijo que la época de los robos y la corrupción en el ministerio se terminó.
Yo le creí. Y así lo habrán creído muchos ciudadanos que vieron la entrevista. Le creímos no porque él haya hablado con firmeza sobre el tema -que lo hizo- o porque haya usado palabras que a todos nos gustan, sino porque el Ministro se refirió a los hechos, a las cosas que está ya comenzando a hacer para combatir la corrupción.
En este tema, el gobierno se está posicionando políticamente en la mente de la ciudadanía como un gobierno que será probo, y que está tomando las medidas para serlo, en contraposición a un rumor que nadie puede ignorar de que hubo mucha corrupción en el gobierno anterior. El nuevo gobierno no tiene ni que decirlo. La gente lo piensa, lo habla, lo repite.
La manera profesional en la que el Ministro de Obras Públicas está tratando el tema no puede menos que reconocerse. Pero es una tristeza que con su silencio ARENA pareciera estar condonando ante el pueblo las acciones que el pueblo mismo cree que se cometieron en el pasado, en Obras Públicas y en otras áreas.
Pareciera que condonara las cosas que han salido a la vista -como las listas de empleados que cobraban salarios sin trabajar o los alquileres exorbitantes en edificios ocupados por el estado- y las que la gente cree que son más gordas y que todavía no han salido.
Ante mucha gente, el gobierno actual se ha tomado el tema de la transparencia -lo cual está muy bien -en contra de ARENA, que mucha gente cree que quiere defender la impunidad de potenciales culpables de corrupción- lo cual está muy mal porque ARENA agrupa a muchísimas personas que, como el resto del pueblo, detestan la corrupción.
Por supuesto que hay rumores muy fuertes con respecto a las alcaldías del FMLN. Pero el "tú también" no es un argumento, es una autoacusación. ARENA tiene que evitar ser esquinado en este tema saliendo al paso, declarando pública y formalmente que no tolerará ser usado como escudo para dar impunidad a potenciales culpables de crímenes de corrupción; que apoyará las investigaciones que sean necesarias para determinar la culpabilidad o la inocencia de los potenciales acusados, y que apoyará iniciativas que den mayor transparencia al manejo de los fondos públicos.
Y debe purgarse para eliminar lo de malo que pueda haber en sus estructuras. Los rumores de que los tres ex presidentes lograron detener una conspiración de un grupo de ARENA que pretendía darle el control de la Corte Suprema al FMLN a cambio de controlar la Fiscalía para dar impunidad a potenciales acusados de corrupción han sido muy fuertes. Esto demuestra los costos de tener al enemigo adentro. Todo esto hace mucho daño a ARENA y al país.
Sólo así puede ARENA sobrevivir como partido político importante. Si no lo hace, dejará que unas pocas manzanas podridas arruinen lo que fue un gran partido político y el único partido que puede hacer oposición creíble al FMLN. Pero para hacer esto, no puede ser ambiguo. Debe limpiar decididamente estas impresiones que tienen los votantes.